El 60% de los encuestados ve con buenos ojos el ocio nocturno en Toledo

M.G./Toledo
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La campaña de concienciación, que recabó la opinión de 400 personas en noviembre, se salda con «resultados positivos» por la implicación de los usuarios en la mejora de los niveles de ruido

El 60% de los encuestados ve con buenos ojos el ocio nocturno en Toledo - Foto: David Pérez

La campaña de sensibilización ‘divertirse sin molestar’ ha hecho más ruido del que se pensaba porque ha arrojado «un resultado positivo», una importante acogida entre los usuarios del ocio nocturno en el barrio de Santa Teresa, y   un buen nivel de concienciación sobre la necesidad de rebajar los niveles de ruido en horario nocturno. Así de optimistas son las conclusiones del estudio que ha llevado a cabo la ONG ‘Controla Club’ en el mes de noviembre promovido por la Concejalía de Medio Ambiente en respuesta al compromiso de adopción de medidas que se incluyó en la ordenanza de las zonas de Protección Acústica.
Es necesario apuntar también que se ha abierto un importante debate social entre usuarios y hosteleros y, sobre todo, que el 60% de los encuestados mantiene una buena consideración del ocio nocturno y lo ve beneficioso para la ciudad.
La campaña, que ha contado con la colaboración de la Asociación de Hostelería y Turismo de Toledo (AHT), ha recabado la opinión de 400 usuarios gracias al trabajo de los mediadores sociales dentro y fuera de los establecimientos hosteleros de la Plaza de Cuba y la Avenida de América y en distintas zonas del Casco Histórico, áreas donde se concentra la mayor parte de los bares nocturnos en la ciudad. Además, se repartieron más de 6.900 folletos informativos y 2.000 soportes promocionales que incluían consejos sencillos para minimizar el ruido, puesto que cerrando la puerta de los establecimientos a la salida, hablando en voz baja y controlando la música de los vehículos se consiguen en buena medida estos objetivos.
Esta ONG, especializada en esta temática desde hace años, ha descubierto «una gran paradoja» a raíz del estudio: Que los usuarios son conscientes de la importancia de poner en marcha campañas de sensibilización y, al mismo tiempo, sienten «un alto nivel de corresponsabilización», explica el responsable de comunicación de ‘Controla Club’, Juan Barcala, aunque no estén dispuestos a abandonar las fiestas y la celebración de botellones,
Dados los resultados y la necesidad de continuar trabajando en colaboración con la Asociación de Hostelería de Toledo, la Concejalía de Medio Ambiente seguirá realizando campañas de información y sensibilización como la de ‘Controla Club’ porque «la concienciación del público es muy importante y está calando en el ocio nocturno», apunta el concejal Gabriel González.
A pesar de que todavía se produce un exceso de decibelios en horario nocturno, defiende el trabajo del Ayuntamiento en los últimos años en la zona de Santa Teresa, por ejemplo, que ha ayudado a rebajar el ruido aunque todavía no se adapte a los límites marcados en la Ordenanza Reguladora de la Contaminación Ambiental (ORCA). Por contra, los niveles de ruido se cumplen en horario de mañana y de tarde y ha posibilitado la instalación de terrazas y marquesinas durante esas horas en Santa Teresa.
Por otro lado, el concejal de Medio Ambiente confirma que seguirán realizándose estos análisis y asegura que el Ayuntamiento tendrá que continuar trabajando para garantizar un ocio nocturno compatible con el descanso de los vecinos.
Además, cree que del estudio se desprende que «hay que buscar soluciones para los fumadores», que se ven obligados a estar en la calle a raíz de la Ley Antitabaco. Y esta situación puede generar ruido si coinciden varias personas a la vez fuera de los locales de ocio. Por último, el análisis también recoge la necesidad de una mayor dotación de servicios públicos en el ocio nocturno y la puesta en marcha de distintas campañas de sensibilización.

los empresarios. El presidente de la Asociación de Hostelería, Alfonso Silva, considera que la legislación sobre el tabaco y el aumento del botellón están complicando la convivencia entre los vecinos, los empresarios y los usuarios del ocio nocturno, pero asegura que «se suele culpar directamente a los hosteleros» y que el sector «necesitaba plantear un debate sobre el ruido los derechos de cada uno».
Silva mantenía «ciertas reservas» hacia la figura del mediador social, ya que consideraba «que el público no aceptaría esta figura», pero se equivocó porque los resultados del estudio «son positivos». Por tanto, ve con buenos ojos estas campañas que calan en los jóvenes y evidencian «la preocupación de los hosteleros de ocio nocturno».