DESDE EL ALTO TAJO

Antonio Herraiz


Más que botellines

Hay más tontos que botellines de cerveza. La sentencia la popularizó Arturo Pérez-Reverte pero el origen es incierto. Seguramente se remonte al momento en el que la fabricación de este recipiente tan adorado superó varias decenas de millones. Qué digo. De billones. La población española no llegará nunca a esa cifra, pero si la superáramos, el nivel de tontos iría en proporción. Los botellines ya los tenemos.
En La Puebla de Almoradiel se podrían llenar varias cajas. Bien con un tonto sólo, que vale por muchos, o si es en grupo, mucho mejor. En este caso, la comparación adquiere una dimensión astronómica. Todo se queda corto tras ver los 16 conejos muertos colgados de un cartel de Izquierda Unida con Alberto Garzón como protagonista. El que lo haya hecho es casi tan listo como el cazador que se fotografió con decenas de conejos abatidos y colocados de tal forma que se podía leer la palabra Vox, en clara referencia al partido de Santiago Abascal. Lo único que le salva a este iluminado es que dio la cara; la foto se hizo viral y eso sirvió para que toda España conociera su capacidad mental.
No conviene perder mucho el tiempo en lo que se califica por sí mismo y en lo que sirve de munición barata para el lobby anticaza. Imágenes como estas hacen un daño terrible al conjunto de cazadores. ¿Acaso es necesaria tal provocación? Cuando lo que falta es más conocimiento didáctico, más explicaciones económicas y medioambientales sobre la actividad cinegética, lo que queda es esto. Y ahora ponte a convencer de que la plaga de conejos amenaza el equilibrio del ecosistema, la conservación de los cultivos y no sé cuántas cosas más. Ahí está la imagen y su utilización correspondiente. Cuando te la ponen cortita y al pie y el portero está fuera de los tres palos, lo habitual es que la metas dentro.
Lumbreras encargados de tirar piedras sobre el colectivo que dicen defender no está reservado a este ámbito. En el otro lado de la acera, tienen que aguantar también lo suyo. Encabeza la lista de los botellines, digo la de los tontos, Laura Duarte, candidata del Pacma a la presidencia del Gobierno. No sé si la han visto acariciando a un morlaco de 900 kilos al que hace llamar Marius. Ya saben que a estos les gusta equiparar los animales a los humanos, qué le vamos a hacer. El tal Marius se deja acariciar, come de la mano de la candidata y no se inmuta ante la presencia de Laura Duarte, que le presenta como un toro de lidia al que ha librado de la muerte en una plaza de toros. Lo de Cagancho y Almagro seguro que la del Pacma no se lo sabe. Ella queda incluso peor que el torero sevillano al confundir lo que es un buey con un toro de lidia. Si has creído a la candidata del Pacma casi que es mejor que no intentes imitarla. No te arriendo la ganancia si se te ocurre hacer la luna, saltar el cercado de una ganadería de bravo y dar de comer a los inofensivos animalitos. Alguno ya ha probado el invento. Varios antitaurinos tuvieron la ocurrencia de saltar al ruedo en la localidad francesa de Carcassonne. Si no es por la rápida intervención de los toreros, a alguno le cuesta la vida.
A los de los conejos y a la del buey: Con tales provocaciones alcanzan el ridículo más sonrojante, además de conseguir el efecto contrario para sus intereses, aunque dada la capacidad que se les presupone dudo mucho de que les importe algo.