El PP gastó 7,2 millones del superávit de forma indebida

Leticia G. Colao
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El análisis encargado por el equipo de Gobierno de García Élez sobre la economía municipal destaca la «insuficiencia de fondos líquidos». Mandarán al Tribunal de Cuentas toda la información.

PP gastó 7,2 millones de euros superávit de forma indebida

Insuficiencia de fondos líquidos para hacer frente a los pagos y más de 7,2 millones de euros de remanente positivo de tesorería gastado de forma indebida en los últimos años son algunas de las conclusiones de la auditoría encargada por el equipo de Gobierno sobre la gestión del Ejecutivo de Ramos. El texto, elaborado por Adolfo Dodero Jordán y con fecha 31 de diciembre de 2018, recoge que la realidad económico-financiera del Ayuntamiento es «delicada», entre otras cosas, porque una elevada cantidad de dinero procedente del Remanente de Tesorería para Gastos Generales se gastó «en partidas no ajustadas a la legislación», concretamente a la Disposición Adicional sexta de la LO 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Esta indica que debe destinarse «primero a reducir deuda y después a inversiones financieramente sostenibles», y que en el caso del Ayuntamiento talaverano se destinó a gasto corriente.
La auditoría, a la que ha tenido acceso La Tribuna, refleja asimismo otras variables que indican la caída de liquidez del Consistorio, problemas que debe afrontar el nuevo Gobierno municipal y que ahora se harán visibles en la liquidación presupuestaria de 2019, negativa en más de tres millones. En junio del pasado año, tras su llegada a la Alcaldía, se encontraron más de 7,7 millones de euros sin pagar en más de 4.000 facturas.
El concejal de Hacienda, Contrataciones y Seguimiento de las Concesiones, Luis Enrique Hidalgo, indica que han pedido un informe al interventor municipal para conocer «de forma exhaustiva» en qué se gastaron los 7.235.612,62 euros de remanente fuera de la legislación. «Esta  ley, que la hizo Montoro con el PP para atar más en corto a los ayuntamientos, los ha limitado mucho estos últimos años y por ello hay consistorios que reúnen más de 30.000 millones al no haberlos podido gastar. Sin embargo, aquí se utiliza para gastos generales de todo tipo». Por ello, este informe y toda la documentación reunida al respecto será enviada al Tribunal de Cuentas para su análisis y posterior depuración de responsabilidades.
Según el edil, existieron gastos que en el ejercicio 2018 no se pudieron atender porque no había dinero para pagarlo «y se cargaba ahí». Para hacer frente a muchos gastos para los que supuestamente no había consignación presupuestaria, se recurría indebidamente al remanente de tesorería, lo que justifica que desde 2013 el superávit fuera elevado, llegando incluso a los seis millones positivos, y que en el ejercicio de 2018 este se redujera a 770.000 euros, cayendo a 538.000 con la aplicación de las operaciones pendientes, recoge la auditoría. «Hay cosas que no se sabe realmente de donde sale. Son muchos años en los que se han hecho estas cosas, hay muchos datos que revisar».
El concejal de Hacienda indica que según la ley, primero tenían que haber reducido los préstamos a largo plazo que tiene el Ayuntamiento, «o al menos tenían que contemplar los créditos ICO que nos dieron en su momento».
«El problema es que como hay tantas facturas, hacen el gasto sin tenerlo presupuestado, y buscan dinero de donde no lo hay, hasta que al final esto estalla; es como utilizar la tarjeta de crédito sin saber si lo voy a poder pagar a final de mes», explica Hidalgo. Tras esto, añade, «ni han reducido deuda ni  han invertido nada en la ciudad».
Los fondos líquidos también caen a finales de 2018 a 517.507,04 euros, cuando el año anterior eran de 1.428.401,46 euros. La auditoría recoge que, «en el caso de Talavera de la Reina, en los 4 últimos ejercicios el índice de solvencia a corto plazo se sitúa por debajo de la media nacional».
También se evidencia esta falta de liquidez en la inversión por habitante con «importes marcadamente inferiores a los de la media de los municipios españoles», con 20,3 euros en la ciudad frente a los 873,4 euros del  resto de España, o el esfuerzo inversor, también por debajo.
«absoluto descontrol». El concejal  encargado de arreglar este «problema» define la actitud del anterior Gobierno como un «total y absoluto descontrol en el gasto» ya que cuando ha habido reducción de ingresos «tampoco se han tomado medidas para paliarlo vía gastos. Ahora su trabajo, indica Hidalgo, «es tapar la negligencia y la irresponsabilidad del Gobierno del PP».
Así, además de pagar las facturas atrasadas y enfrentarse a los 12 millones de la sentencia de los planes de empleo, las arcas municipales sufrirán las repercusiones del Covid-19, o lo que es lo mismo, menos ingresos por la ‘tasa cero’ en las terrazas hasta septiembre o la reducción en la basura, entre otras. «Va a ser una situación complicada en el descenso de ingresos, pero hay que ser prudente, y lo primero es ver qué partidas tengo que declarar no disponibles de gastos. Hay que tener en cuenta esa caída de ingresos porque habrá que seguir reduciendo el gasto en la misma proporción», indica el edil recordando lo que no se hizo en las dos anteriores legislaturas. En este sentido, pone como ejemplo que en 2017 se redujo el tipo de gravamen del IBI pasando de 19 a 17 millones el ingreso en las arcas municipales, mientras que el Gobierno «no rebajó los gastos», dice.
Al final, indica Hidalgo, «todas las magnitudes se incardinan con otras y llegó el 20 de junio y no había dinero para pagar».