Cuatro pueblos jareños declaran el agua como no potable

J.M.
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Cuatro pueblos jareños declaran el agua como no potable

Sevilleja, Campillo, Aldeanovita y Gargantilla están a la espera del visto bueno de la Junta tras volver a coger la captación de la presa de Riofrío

Las localidades jareñas de Sevilleja de la Jara y su pedanía de Gargantilla, El Campillo de la Jara y Aldeanueva de San Bartolomé (Aldeanovita) han declarado el agua como no potable a la espera del informe que dé el visto bueno al consumo del abastecimiento público por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Estas poblaciones han recurrido de nuevo a la presa de Riofrío para captar el recurso básico después de una avería en la alternativa provisional de San Vicente.
Así lo detallaron ayer a este diario los alcaldes de Sevilleja de la Jara y Aldeanovita, Faustino Ollero y Ángel de Bodas, los cuales han publicado sendos bandos de advertencia a los vecinos. «Se informa a los vecinos de la localidad que no se consuma dicho agua hasta que se informe por parte del Ayuntamiento la potabilidad del agua una vez emitido el informe por parte de Sanidad», afirma el comunicado de Aldeanovita dirigido a los habitantes fechado el pasado día 3.
Desde entonces, estos pueblos mantienen el marchamo de agua no potable en el abastecimiento público a la espera de la resolución de la Junta, que confían llegue en los próximos días. Entre las cuatro localidades, la medida eventual afecta a unos 1.500 vecinos.
desde diciembre. Estas poblaciones dejaron de recurrir hacia el pasado mes de diciembre al embalse de Riofrío ante la ausencia de lluvias y sólo permanecieron en esta captación las localidades de La Nava de Ricomalillo y Buenasbodas.
De esta manera, durante cuatro meses, Sevilleja de la Jara y su pedanía de Gargantilla, El Campillo de la Jara y Aldeanovita se han servido del abastecimiento de San Vicente, que supone un gasto notable de energía calculado en unos 5.000 euros al mes, una cantidad elevada para estas pequeñas localidades jareñas.
Pero una avería detectada en la captación de San Vicente impide ahora el abastecimiento y hace falta la intervención de unos buzos para subsanar el fallo, por lo que invertirán unos 5.000 euros en esta incidencia.
Mientras, estas poblaciones jareñas tendrán que captar el suministro de nuevo desde la presa de Riofrío, merced también a las últimas lluvias. Este embalse beneficia también a la economía de los pueblos mencionados porque el tratamiento de potabilidad es mínimo debido a que el agua procede directamente de la sierra.