Fedeto ya trabaja en la tramitación de más de 350 Ertes

J. Monroy
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CCOO aplaude las medidas que con las regulaciones temporales ha introducido el decreto del Gobierno en cuanto a plazos o protección de los trabajadores

Fedeto ya trabaja en la tramitación de más de 350 Ertes - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

En cuarenta y ocho horas, la Federación Empresarial Toledana (Fedeto) ha recibido, bien en segunda consulta, bien para su tramitación, más de trescientos cincuenta expedientes de regulación temporales de empleo (Ertes) en la provincia de Toledo. Así lo apunta el secretario general de la organización, Manuel Madruga, que adelanta que, por el volumen de llamadas que están pudiendo atender, la sensación en Fedeto es que «esto no es nada más que el comienzo de lo que se nos viene encima».
No en vano, en la provincia de Toledo hay mucha hostelería, comercio y actividades auxiliares de ambas, así como otras que aunque no estén cerradas por decreto, se están quedando sin pedido (como en las agroalimantarias), de forma que se están planteando, se lamenta Madruga, cómo hacer el expediente temporal.
Son empresas de todos los tamaños, por lo tanto, y de todos los sectores; desde los autónomos que tienen dos trabajadores, o sin trabajador alguno, necesitan tener la prestación por cese de actividad (y este caso Madruga apunta que no hay criterios claros de cómo se hace, porque la administración no los ha dado); a Pymes y grandes empresas. Porque «todos ellos están pasando por lo mismo, o son de las que por decreto tienen que cerrar, o por el cierre de fronteras, que no se puede circular o por la falta de pedidos, se están viendo abocadas a un Erte».
Madruga apunta que hasta que se han conformado un criterio adecuado para la tramitación, «lo que más ha estado habiendo son dudas». Porque en esta fase inicial, explica, se están improvisando muchas normas «y esas normas, por la velocidad con la que tratan de sacarse, no prevén muchos supuestos». En Castilla-La Mancha, en concreto, la Junta está tratando, en la medida de sus posibilidades, está tratando de agilizar al máximo, y después se ha encontrado con el decreto nacional, «que de alguna manera viene a cambiar las cosas», y promueve cambios. Todo ello, comprende el secretario general de Fedeto, se hace con buena intención, entendiendo que hay que calibrar el sistema.
Hasta estos momentos, explica Madruga, la Federación ha estado intentando parar los Ertes, en espera de que saliera el decreto nacional y un criterio ya definitivo, «que nadie hiciera nada, hasta que el Gobierno sacara sus medidas económicas». De forma que el  aluvión ha comenzado ya este miércoles. Son 350 Ertes en Fedeto, a los que habrá que sumar los que las empresas quieran presentar por medio de gestorías.
Lo que a Madruga le preocupa también es que en las asesorías puedan comenzar también a llegar las bajas médicas, justo cuando le llega el repunte de trabajo. De forma que «los plazos que nos decían que se habían suprimido a efectos fiscales, de impuestos o de Seguridad Social pueden ser un problema». A su juicio, se está velando mucho por el garantismo en el cumplimiento de las obligaciones, cuando las empresas no pueden por falta de liquidez y al final las empresas se encontrarán en una situación en la que quizás no puedan ni comunicar el Erte.
CCOO. Lo que hasta CCOOha llegado hasta el momento son anuncios de estos Ertes, aunque nada documentado, porque todo lleva su periodo de tramitación. Han llegado noticias desde el ámbito nacional de Ertes en la hostelería, cadenas como Cortefiel en comercio, Buger King (que ha tenido que modificar por un error), o la empresa del Polígono Osi Food. A nivel local, habrá Ertes en empresas de damasquinado y obradores (según han informado estos mismos).
Lo que está claro, apunta el secretario provincial del sindicato, José Luis Arroyo, es que por causa mayor, estos expedientes van a afectar a todas las actividades a las que se ha exigido que se pare, más luego otras muchas.
Un dato que aporta Arroyo es que en la industria se están tomando antes medidas de tipo organizativo, con flexibilidad y negociación, por ejemplo, sobre las vacaciones, para tratar de salvar puestos.
Arroyo valora positivamente en el decreto nacional la adopción de plazos, las medidas relativas a que no se agoten las prestaciones de desempleo o la protección de trabajadores que no tienen cotizaciones suficientes; así como el hecho de que una vez que se levanten estas medidas, no se va a poder despedir a los trabajadores. Además, aunque se acorten plazos, no se elude el control sindical.