'El Ventorrillo' y la bravura de sus grandes toros

Dominguín
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‘El Ventorrillo’ y la bravura de sus grandes toros

La ganadería toledana, ha marcado la distancia en la corrida de toros benéfica celebrada en la localidad de Tomelloso. El torero de Borox, David Mora realizó una gran faena al que cerró plaza, malograda con los aceros

La vacada toledana del Ventorrillo, empieza la temporada con fuerza. Esta ganadería cuyas reses pastan en la finca ‘Robledo de los Osillos’ en el término municipal de Los Yébenes, tiene en sus venas sangre brava de origen Domecq. Los vaivenes hacen muchas veces que los éxitos no consoliden sus frutos por circunstancias varias, la plaza donde se lidie, los espadas que la toreen o simplemente la condición receptiva de todos los intervinientes en el festejo.
Este fin de semana los pupilos de Enrique Sánchez, mayoral del hierro viajaron a la localidad ciudadrealeña de Tomelloso, allí se celebraba la sétima edición de la corrida benéfica que tradicionalmente se lleva a cabo antes de Semana Santa. La propia Peña taurina de la localidad, pone toda la carne en el asador para hacer un cartel atractivo y colaborar al tiempo en una causa solidaria que este año ha sido la Asociación de Celiacos y Alérgicos de Tomelloso.
No solo había presencia toledana con los toros, eje del festejo, sino con la actuación de David Mora, matador de toros de Borox que actuaba junto con Aníbal Ruiz y Manuel Escribano. La corrida transcurrió por el triunfalismo y se cortaron entre todos los asistentes siete orejas y un rabo del excelente encierro de la tierra. Pero lo más destacado vino en el cuarto de la tarde, “Guindalero”, un toro castaño, listón algo bragado que le correspondió en suerte a Aníbal Ruiz. El animal era una máquina de embestir, con unas cualidades magnificas para desarrollar el buen toreo. El torero de Alcázar de San Juan, lo lució de principio a fin y dejó que el entendido público manchego fuera viendo de su mano las embestidas templadas largas y por bajo del Ventorrillo.
Tal fue el lío del torero y el toro en la plaza, que el público emborrachados de torero y toro, comenzaron de manera ostensible a pedir el indulto del animal. La algarabía que se montó fue importante, pero la reglamentación en estos casos es clara, y sólo se puede perdonar la vida en cosos de segunda categoría. El espada dio muerte al bravo toro que recibió como premio póstumo la vuelta al ruedo por la arena, cortándole las dos orejas y el rabo. El torero invitó al mayoral Enrique Sánchez a acompañarle en tan magno homenaje, sirviendo como merecido reconocimiento a un gran encierro lidiado en Tomelloso.
Por su parte el torero de Borox, David Mora cortó una oreja al sexto y no pudo acompañar a sus compañeros al marrar con los aceros. Mora realizó una faena de gusto y técnica, olvidándose por momentos del cuerpo y relajándose en sus trazos. La gente estaba entregada con el espada toledano pero el destino, dejó entreabierto su triunfo completo, agradeciéndole en la vuelta con el apéndice el esfuerzo delante del animal.
Se registró algo menos de media entrada donde los grandes triunfadores del festejo fueron Aníbal Ruiz con tres orejas y un rabo, mientras que Manuel Escribano que cortó tres orejas. Toda la organización del evento por parte de la Peña Taurina de Tomelloso fue un éxito en colaboración con el Ayuntamiento de Tomelloso y la Asociación Musical «Santa Cecilia».