Regreso al pasado

EFE
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Un hospital checo ofrece una 'cápsula del tiempo' para ayudar a pacientes con alzhéimer o demencia senil a recuperarse de una intervención

Regreso al pasado - Foto: Branimir76

Un viaje al pasado, a la juventud, a espacios conocidos es la terapia que un hospital checo ha desarrollado para ayudar a pacientes con alzhéimer o demencia senil a recuperarse de una operación.
Un viaje que usa una auténtica cápsula del tiempo: una sala que recrea hasta el mínimo detalle el típico salón que tenían la mayoría de las familias checoslovacas en la década de 1960 y 1970, con los muebles, las lámparas, el papel de pared y hasta los libros y revistas de la época. La idea ha tomado forma en un centro privado de la localidad de Viktovice, donde los pacientes con problemas neurológicos pasan el postoperatorio no en una fría sala hospitalaria, con olor a formol y medicamentos, sino en un ambiente hogareño que recrea el de su juventud.
«Después de 20 minutos queda claro que mejora su condición psíquica, su tranquilidad, que tienen mayor actividad a la hora de comunicar y mejor humor», explica a Lucie Drahosova, portavoz del Hospital de Viktovice, en el este de República Checa.
Es sabido que para los enfermos de alzhéimer, los ambientes familiares y las rutinas diarias mejoran los niveles de confort y evitan el trauma que les supone estar en lugares que no reconocen. La iniciativa, que ya se había probado en algunas residencias checas, partió de las propias enfermeras del hospital privado, acreditado como centro de cuidados postoperatorios en el ámbito de la geriatría.
La sala retro de 32 metros cuadrados comenzó a funcionar en diciembre, después de que la dirección, a instancia de las enfermeras, lanzara una petición en una red social para conseguir mobiliario y otros objetos de época. En realidad, resulta fácil adquirir por internet estos juegos de salón, ya que existían en muchos hogares checos, con lo que su coste no excede hoy los 100 euros.
Todo este mobiliario ayuda a recrear el estilo de Bruselas que se puso de moda en torno a la Exposición Mundial de 1958 en la capital belga, donde artistas checoslovacos pudieron mostrar al mundo expresiones artísticas de vanguardia.