El PIB de Castilla-La Mancha batió récord en 2018

luis j. gómez
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El PIB de Castilla-La Mancha batió récord en 2018 - Foto: Reyes MartÁ­nez

Con 41.926 millones de euros a cierre del ejercicio pasado, la economía regional consigue mejorar diez años después el dato más positivo hasta la fecha, que anotó en 2008

La resaca electoral del pasado lunes hizo pasar por desapercibido un dato que en lo macroeconómico podría suponer el cierre definitivo de la crisis. Según la contabilidad regional publicada por el Insituto Nacional de Estadísticas, el Producto Interior Bruto de Castilla-La Mancha, es decir, todo lo que produce en un año la región, llegó en 2018 a los 41.926 millones de euros. La cifra es importante porque supone un récord para la región y porque por primera vez Castilla-La Mancha mejora los niveles que había antes de entrar en recesión. 
Hasta la fecha el techo de la economía regional se alcanzó en 2008, hace una década, cuando se lograron los 40.389 millones de euros. A partir de ahí comenzó la recesión, es decir, un período que va más allá de la crisis porque implica una caída de la economía. El PIB no dejó de caer hasta 2014, cuando marcó el mínimo de la crisis, con 35.765 millones de euros. En seis años la región perdió 5.000 millones de músculo. 
El ejercicio de 2015 fue el que marcó un punto de inflexión en la evolución del PIB, cuando volvió a crecer. Desde entonces no ha parado de subir. En 2017 se quedó cerca del máximo, con 40.298 millones de euros, pero ha habido que esperar hasta 2018 para poder afirmar que el PIB ha recuperado todo lo perdido durante la peor crisis en lo que va del siglo XXI.
Además el dato del PIB trae otra buena noticia. Aunque desde hace meses se habla del fantasma de la desaceleración, en el caso de Castilla-La Mancha no apareció en 2018.  El pasado año se incrementó un 2,8% (más que la media del país), que fue una subida mayor que la del ejercicio anterior, pues en 2017 se quedó en un 2,4%. Con todo, estos incrementos no llegan a  los de 2015, cuando el PIB se disparó un 3,8% o al de 2016, con un 4,2%.
el pib per capita supera los 20.000 euros. También el dato del PIB per capita (es decir, el reparto de la economía entre los habitantes de la región) batió récord el pasado año. En 2018 llegó a los 20.645 euros por castellano-manchego. Por primera vez esta cifra supera la barrera de los 20.000.
En este caso se recuperaron los niveles previos a la crisis un año antes. Fue en 2017 cuando se mejoró el dato más alto que había de los años anteriores a la recesión. En 2008 se llegó a máximos con 19.697 euros por cabeza y hubo que esperar nueve años a superar ese dato, con los 19.822 euros por habitante de 2017.
El PIB es clave además para algunos indicadores de sostenibilidad financiera y presupuestaria de la región, pues sirve de comparación. El dato que se dio de déficit del pasado año fue de 149 millones, que marcaba el 0,36% del PIB. Pero con el último dato del PIB ese porcentaje se actualizaría a la baja a 0,35%. Lo mismo pasaría con la deuda, que está en 14.714 millones. El Banco de España calculó que era un 35,2% del PIB, pero ahora se actualizará a la baja a un 35%.

 

HAY MÁS TRABAJADORES,
PERO SE HACEN MENOS HORAS

Los datos de la contabilidad regional de 2018 permiten hablar de la recuperación definitiva de la crisis... pero en lo macroeconómico. El Producto Interior Bruto ha superado ya los niveles que había antes de la recesión y ha recuperado los más de 5.000 millones de euros que perdió durante la crisis.
Sin embargo, la economía no es igual que la que había antes. Hay un dato que muestra claramente lo que ha cambiado el mercado laboral. En plena crisis, a cierre de 2011, había mucho más parados que a cierre de 2017. Hace dos años el número de desempleados era de 196.500, mientras que a comienzos de la década estaban en los 251.800. También es positiva la comparación del número de ocupados. En 2011 eran 774.600, mientras que en 2017 ya subía a 799.100.
Aquí ya hay un primer dato que resulta llamativo. El número de desempleados ha bajado en más de 50.000, pero el número de ocupados no ha crecido en la misma proporción, pues solo ha subido en alrededor de 25.000, es decir, la mitad.
Pero quizá más significativa es la comparación de horas trabajadas que se computan. Cabría esperar que fueran más en 2017 que en 2011, puesto que había más trabajadores ocupados. Pues no es así. En plena crisis se trabajaron en Castilla-La Mancha 1.038.716 horas. Sin embargo, hace dos años fueron 1.004.843. Es decir que cada trabajador hace de media menos horas, quizá un dato que explique por qué se habla tanto de la precarización del trabajo.