¿Invadirán las placas rosa las fachadas del Casco?

Justo Monroy
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¿Invadirán las placas rosa las fachadas del Casco? - Foto: Yolanda Lancha

Tras las denuncias recibidas, los técnicos municipales están estudiando si las placas que la Junta obliga tener a las viviendas turísticas se ajustan a la normativa municipal

Ya han aparecido por algunas pocas calles del Casco, como Santa Justa y Rufina o San Cipriano. Son unas grandes placas informativas (cuarenta por cuarenta centímetros) de color rosa chicle que la Junta de Comunidades obliga a poner en la puerta de las viviendas turísticas. Se trata de un cartel informativo, similar al que ponen los hoteles, pero más grandes y llamativos, que han llamado ya la atención entre los vecinos del Casco, temerosos de que no sólo puedan ser un feo ‘adorno’, o incluso algo incompatible con el Patrimonio, sino que además terminen llenando las fachadas de un Casco donde sigue creciendo este nuevo sector de negocio. No hay que olvidar que, según los propios datos de la Junta, ya se han registrado en Toledo 198 viviendas turísticas, de las que seguramente una inmensa mayoría estén en el Casco.
El decreto 36/2018, de 29 de mayo, por el que se establece la ordenación de los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico en Castilla-La Mancha (2018/6816) recogía en su artículo 15 que «los apartamentos turísticos deberán exhibir a la entrada del acceso principal, en un lugar visible, una placa distintiva normalizada, de acuerdo a las prescripciones técnicas que se recogen en el anexo VII». Según el mencionado anexo, son placas de cuarenta por cuarenta de color Pantone Solid Coated 1925 C (una especie de rosa chillón), en las que consta «AT» en grande y el número de llaves para los apartamentos turísticos y «VUT» para las viviendas de uso turístico.
Esto está llamando la atención en la ciudad, tanto por el tamaño, como por el color. ¿Qué dice la legislación municipal al respecto? Parece que puede haber problemas en cuanto al material y en cuanto al color.
La ordenanza reguladora de Publicidad y Rotulación recoge que «las placas individuales o directorios que hagan referencia a entidades o profesionales, no podrán tener una anchura máxima de treinta (30) centímetros. Cuando se trate de instituciones públicas, o entidades de servicios públicos su dimensión máxima será de sesenta (60) centímetros de anchura». Por lo que las placas podrían cumplir en lo relativo a medidas. Sin embargo, continúa la ordenanza, «las placas de identificación deberán estar fabricadas en un único material metálico, preferentemente metal, como acero inoxidable, latón, o forja, y madera», algo que no se está cumpliendo.
En el caso del color, el pantone del Casco se compone de 33 tonos, que se recogen en paramentos, relieves, carpintería, cerrajería y auxiliares, que componen una paleta de colores específica de Toledo. Básicamente, a cada época histórica le corresponden unos colores clásicos, los que se usaban entonces. El rosa de los carteles parece que no se utilizó nunca.
El Ayuntamiento investiga. Como no podía ser de otra forma, la polémica ha llegado hasta el Ayuntamiento. Han sido varias las quejas remitidas al concejal de Urbanismo, Teo García, en relación a tres locales, hasta el punto, que se las ha remitido a los técnicos municipales para que valoren la situación.
La idea, apunta García, es ver si estos carteles tienen encaje en la ordenanza de Publicidad y Rotulación, así como el código de color y hasta el propio Plan Especial del Casco. El concejal espera que la Junta de Comunidades haya tenido en cuenta cuestiones así a la hora de sacar el decreto que regula las viviendas de uso turístico, más cuando tiene las competencias de Patrimonio. En cualquier caso, el Ayuntamiento va a analizar las incidencias. Lo importante, apunta el edil, es el impacto de estos carteles; el Ayuntamiento quiere preservar el Casco y evitar cualquier color que distorsione una fachada.