«Ante la crisis catalana, ¿cuál es el lado correcto?»

A.D.M.
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Ortega Carcelén, profesor de la Complutense, pronunció en San Pedro Mártir la conferencia 'El separatismo catalán en el contexto europeo e internacional'

«Ante la crisis catalana, ¿cuál es el lado correcto?» - Foto: David Pérez

«Le nationalisme, c’est la guerre!». Estas palabras de François Mitterrand pronunciadas en los años noventa, junto con otras expresiones equivalentes por parte de figuras como Jean Monnet y Winston Churchill, llevaron ayer a Martín Ortega Carcelén, profesor de Derecho Internacional Público y de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense, a considerar a los nacionalismos europeos los principales responsables de los conflictos acaecidos en el continente a lo largo de los dos últimos siglos.
«Por ese motivo, ante casos como el del nacionalismo catalán, es muy importante saber cuál es el lado correcto de la historia», manifestó durante su conferencia en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UCLM, en San Pedro Mártir. Ortega Carcelén comenzó su disertación desmintiendo la consideración, extendida por los nacionalistas catalanes, «de que toda experiencia internacional estaría a su favor a la hora de plantear la independencia». No fue así, «pero fueron vehementes y tuvieron suficiente capacidad de comunicación como para hacer que esta idea calase». 
En este sentido, continuó, «Cataluña no es Escocia». Su referéndum del año 2014 no es comparable al caso de España y Cataluña. Por tres razones: «Escocia era ya un estado antes de unirse a Inglaterra a comienzos del siglo XVIII, con su parlamento y con su rey, algo que aquí no ha pasado». Además, «hubo un acuerdo previo a ese referéndum, de manera que incluso fue Londres quien planteó la fórmula, y no Edimburgo». Y en tercer lugar, «los independentistas planteaban la existencia de una comisión negociadora durante dos años, no como en Cataluña, que pretendieron desconectar inmediatamente de España, ‘a lo kosovar’, más bien».
Otra consideración propia del nacionalismo catalán, añadió, «es el plantear que no aceptar hacer referéndums es propio de una minoría, cuando en realidad sucede precisamente lo contrario».
Con respecto a la idea de plurinacionalidad, «procedente de Prat de la Riba», Ortega Carcelén advirtió sobre la tradición europea que implica un paralelo entre los conceptos de «nación» y «estado», señalando las diferencias entre modelos como el español y el boliviano o el venezolano, «países mucho más centralistas que España, cuyos líderes políticos siempre buscan homogeneidad».