Correos aplica medidas un día tarde y reduce su actividad

M.G
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La sociedad pública reparte guantes y gel desinfectante, envía a sus casas a los empleados en riesgo y suspende algunos servicios. CCOO asegura que cumple con el decreto, pero sin acuerdo sindical

Correos aplica medidas un día tarde y reduce su actividad - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Correos también se está viendo afectado como cualquier centro de trabajo por la epidemia del coronavirus. La sociedad pública ha puesto medidas para evitar contagios entre sus empleados, aunque   todo indica que en la plantilla de Toledo hay ya dos infectados, y ha decidido reducir la actividad en un 50%durante la cuarentena impuesta tras la declaración del estado de alarma. Pese a todo, los trabajadores no están tranquilos y el clima que se respira estos días en las distintas oficinas y servicios es tenso, según explican desde los sindicatos CCOO y UGT.
«La gente está nerviosa porque piensa que una carta no es tan importante para jugarse la salud», explica una de las empleadas de Correos. La inseguridad se extiende, en buena parte, por la falta de mascarillas, pese a que no se han incluido en los equipos de protección individual (EPI) como material obligatorio. También temen contagios por la obligación de repartir a domicilio y por los supuestos casos de coronavirus que empiezan a detectarse en alguna de las unidades.
La intranquilidad no pasa desapercibida para los sindicatos, que llevan días muy pendientes de la situación, de las medidas y de la protección de los empleados en esta situación provocada por la epidemia. CGT ya denunció a principio de semana la falta de medios de protección ante el primer caso de coronavirus en uno de los trabajadores de Toledo capital y la ausencia de medidas durante semanas, antes del decreto de estado de alarma del pasado sábado.
«Dijimos claramente que si no había medios que la gente no trabajase», explica Paloma Rodríguez,  secretaria provincial del CCOO en Correos, pero los materiales se repartieron el martes y todos los empleados cuentan con los guantes y el gel desinfectante para protegerse. Entiende que sería aconsejable disponer de mascarillas a pesar de que no son imprescindibles como medida de protección, pero sabe que es complicado porque «ni siquiera tienen suficientes en los hospitales».
En relación a Correos, subraya que la empresa «está cumpliendo con la normativa», a pesar de que   las medidas llegaron un día más tarde, «se han adaptado los protocolos», se ha mandado a los trabajadores con riesgo a sus domicilios, también a los que han estado en contacto con posibles contagiados,  se ha reducido a la mitad la actividad, se han suspendido las notificaciones y se han establecido normas para la entrega, suprimiendo la firma, entre otras cosas.
Por tanto, desde CCOO se considera que Correos está cumpliendo con el decreto, con las normas y medidas de seguridad y afronta la actividad como «servicio público», aunque Rodríguez destaca que la sociedad pública «no ha pactado el protocolo con los sindicatos» a pesar de ser los representantes de la plantilla. de los más de 600 trabajadores en la provincia de Toledo. También la clientela se ha reducido en más de un 70% desde hace días.
Respecto al temor que circula en distintos centros de trabajo, asegura que se trata «de una situación nueva», pero insiste en que Correos llevará a rajatabla el protocolo y la prueba es que cuando se detecta un caso de posible coronavirus, como acaba de ocurrir en una de las tres unidades de Toledo capital, se envía a domicilio a toda la plantilla, se cierra el centro, se desinfecta y se vuelve a abrir «con otro personal» para evitar posibles transmisiones.
postura de ugt. Este sindicato es más crítico con Correos. El delegado de UGT en Toledo, Antonio Marone, denuncia «que las medidas han llegado, tarde, mal y nunca». Sostiene que la sociedad pública debería haber repartido con más agilidad las medidas de protección para que los trabajadores  pudieran protegerse desde el primer momento.
También considera que buena parte de la actividad de Correos «no es tan urgente» como para mantenerla si los empleados no disponen de mascarilla. También comenta que «algunos no tienen guantes porque no son de su talla». Además, insiste en que los empleados tienen que seguir llamando a los timbres, repartir a domicilio «y no pueden convertirse en un foco de contagio por no disponer de mascarillas».
Respecto a las medidas de prevención, asegura que no es fácil que el trabajador «se lave las manos cada 45 minutos si en muchos casos no dispone del gel desinfectante».
Al delegado de UGT también le llama la atención las dificultades  para conciliar de la plantilla y lo resume en un caso. «Hay gente que tiene padres a su cargo y tienen que seguir trabajando». E incluso explica que Correos ha llegado a proponer que se utilicen los días de asuntos propios y Marone entiende que no es una buena opción, sin contar que «la cuarentena será, al menos, de quince días»