Esencia y recuerdos de Semana Santa

Leticia G. Colao
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Ángel Mariano García Loarte, presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades durante 25 años, ejerció de pregonero en un emotivo acto cargado de sentimientos e historia de los días de Pasión

Angel Mariano García Loarte.

El pregón de Semana Santa de Talavera de este año era especial y así se notaba en los momentos previos a su inicio. No sólo porque el elegido era el presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades durante los primeros 25 años del colectivo, Ángel Mariano García-Loarte, sino porque se intuía que el suyo iba a ser un pregón especial, diferente, cargado de emoción, de esencia de estos tiempos de Pasión y de recuerdos, muchos.
Presentada por otro ilustre talaverano, el filólogo Jaime Olmedo, también cofrade en la ciudad, la de García-Loarte fue una intervención pausada, perfectamente medida e iniciada con los agradecimientos y la «emoción» que le provocaban ser pregonero en Talavera «como católico, talaverano y cofrade». Por ello, y ante «tan difícil responsabilidad» elaboró un pregón con el deseo de que fuera «un mensaje de fe y el relato de las vivencias de un humilde cofrade que ama su tierra y su Semana Santa».
El que fuera presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades de Talavera hasta hace poco más de un año, atrapó a los asistentes en el TeatroPalenque con un discurso sensible, marcado por las vivencias y las emociones recogidas en las «calles con alma alfarera» de la ciudad. Con la base de su infancia, destacó el cambio sufrido en la Cuaresma y en los días de Pasión, simbolizados principalmente en una celebración que ha crecido no sólo en actos, procesiones o número de cofradías, sino también en devoción, que se renueva cada año. «La Semana Santa siempre es diferente según la medite nuestro corazón», explicó.
García Loarte desgranó uno a uno los actos procesionales que han hecho grande esta Semana Santa, hasta ser reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional y que la acreditan para la búsqueda de una categoría nacional. Y lo hizo recordando las sensaciones, los sentimientos y los aromas que vienen a su memoria con cada uno de ellos, en sus calles.
«Talavera abre sus puertas a la Semana Santa, abre las puertas de sus murallas y de los corazones de sus habitantes, abre paso a un escenario único para que Jesús de Nazaret habite entre nosotros por unos itinerarios que entran por los sentidos, abrazados por la muralla y acariciados por el río. Recorridos jalonados por la fuerza de las Torres Albarranas, con su Alcazaba y la Barbacana emblemas de nuestro casco, calles con gotas de penitencia, plazas con palacios y casas con siglos que hablan de historia, jardines esplendidos con aroma y flores de primavera y fuentes, como no, de excelente cerámica para aclamar a Jesús».
El pregonero recordó que en Talavera la Semana Santa «tiene historia y tradición», con el documento más antiguo, de inicios del siglo XIII (1204), en el que se habla de  procesiones interiores, aunque las primeras procesiones en la calle datan del siglo XV. Pero también tiene «actualidad y futuro» gracias, dijo, al empuje de la juventud en los últimos años.
La voluntad e ilusión de crecer, la sencillez, cercanía y su carácter acogedor son otros de los valores a destacar de unos días en los que se enmarca la ya tradicional y única Procesión de la Comarca.
Y por supuesto, su Cofradía, la del Santo Sepulcro, de la que además es Hermano Mayor desde 2004. De ella trajo sus recuerdos de niño, la de una hermandad de devociones familiares, «a la que profeso cariño y fervor desde mi infancia, desde aquellos años en los que, entonces sin túnica, acompañaba a mi padre en la procesión del Santo Entierro de aquella época, en la que todas las imágenes procesionaban entre dos largas filas».
El pregón de Semana Santa 2019 contó con la presencia del alcalde, Jaime Ramos; la consejera de Fomento, Agustina García Élez; la diputada provincial Flora Bellón y el vicario episcopal de Talavera, Felipe García, además del presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías, Pablo Adeva.