Montoro: «El Mundial es el broche para olvidarme por fin de la lesión»

César Martín
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El lateral de la selección española disfruta de su mejor momento tras más de seis meses de recuperación de la rodilla al lograr la medalla de oro en su estreno en una cita internacional

Montoro: «El Mundial es el broche para olvidarme por fin de la lesión» - Foto: reuters

Ya han pasado tres días, pero no le quita ojo y la tiene siempre a la vista. Ángel Montoro, el ‘hispano’ más alto de los que se recuerdan, conocido en Toledo como Pichu, guarda con mimo el mayor trofeo en su todavía corta carrera deportiva, la medalla de oro conseguida el pasado domingo en el Palau Sant Jordi y que le acredita como campeón del Mundo de balonmano.
«Aún le sigo dando vueltas a la cabeza y me doy cuenta de lo difícil que es conseguir esto». El que habla es este lateral derecho toledano de 2,10 metros de altura que, en sus inicios, apuntaba al baloncesto;«menos mal que finalmente me decidí por el balonmano».
Ahora, a sus 23 años recién cumplidos, ya puede decir que es campeón del Mundo en su primera participación en una gran cita internacional a nivel de selecciones. «Ha sido un estreno de oro», se sincera. Y nunca mejor dicho, llegando a conformar con el también toledano Jorge Maqueda el lateral derecho del combinado nacional.
«Todavía cuesta hacerse a la idea, pero fue un momento único e indescriptible», asegura Montoro mientras repasa la histórica final ante Dinamarca. Un partido que fue «para disfrutar de la afición y de este deporte», reconoce el actual jugador del FC Barcelona. Es más, entiende que fue un encuentro que «no se volverá a repetir nunca y llegó un momento en el que no queríamos ni que se acabase».
El resultado final, de 35-19, pasará a los anales de este deporte. Una paliza histórica que se basó «en la defensa y la portería, como en el resto del campeonato», considera Ángel Montoro, destacando que «conseguimos que pasaran desapercibidos en la final jugadores como Hansen y Eggert». El primero de ellos fue elegido ‘MVP’ del Mundial y el segundo terminó como el máximo goleador del torneo.
Una vez que se colgó la medalla de oro, por la mente del toledano pasaron todo tipo de recuerdos, aunque hubo uno que lo inundó todo: la lesión de rodilla que le tuvo parado más de seis meses. «Me acordé de todos esos meses de recuperación, del dolor y el sufrimiento;este título supone el broche para olvidarme de la lesión».
Por todo ello, Montoro no quiere dejar de «saborear este momento» en una temporada que, a diferencia de la anterior, «está siendo perfecta». Sin embargo, los éxitos en el deporte son efímeros y mañana toca ponerse el mono de trabajo con el FCBarcelona para preparar el regreso de la Asobal.
Eso sí, lo hará recordando todo lo vivido en este último mes. Desde la primera y única derrota de España ante Croacia, que «significó un toque de atención», al ‘paseo’ de la semifinal y la final, dos partidos que «nos permitieron disfrutar de este deporte como nunca».
No obstante, Montoro se queda con «la unión del vestuario», como ocurrió en el vital partido ante Alemania, «en el que fuimos una piña en el peor momento»; con compartir responsabilidad con otro toledano, Jorge Maqueda, «con el que estoy encantado»; con «aprovechar el tirón de este Mundial y que los medios, principalmente las televisiones, vuelvan a sus orígenes y apuesten de nuevo por el balonmano»; y, sobre todo, con una medalla de oro que nunca perderá de vista.