Subcampeonato para la selección infantil de CLM

L. T.
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El equipo regional no pudo revalidar el título nacional y consiguió un meritorio segundo puesto al perder en la final ante Cataluña por 3-5

Fotos de familia de la Selección infantil de Castilla-La Mancha tras recibir sus galardones como subcampeón de España. - Foto: Foto: L. T.

No pudo revalidar el título nacional Castilla La Mancha, al perder en la final, disputada en El Ejido, ante Cataluña por 3-5. Un partido disputado de poder a poder, con alternativas para ambos equipos y desplegando un fútbol sala de calidad. Castilla La Mancha, no obstante, logra un meritorio segundo puesto que tras el título del año pasado le pone en la vanguardia del fútbol sala español.
Primero golpeó Cataluña, merced a un tiro exterior que trata de despejar Rubén con la mala suerte de introducir el balón en su propia portería. Y a renglón seguido sería Castilla-La Mancha quien sacaría provecho de sus bazas, con un robo de Paco en el centro del campo que le dio la posibilidad de lanzarse como una flecha hacia la portería adversaria y de reventar el balón en un disparo raso que se coló como una exhalación en la meta catalana.
En los estertores de la primera mitad el portero castellano-manchego, Gonzalo, uno de los mejores jugadores del partido, comete un error en la salida del balón que aprovecha Pau para sacarse un derechazo que se cuela por toda la escuadra, un gol de los denominados psicológicos por el momento en que llega.
Reaccionó Castilla-La Mancha en la reanudación,  ejerciendo una presión arriba contundente y buscando un lance como el que provocó su primer gol, pero en el minuto 5 de esta segunda parte, una nueva acción de suerte, se convierte en el 1-3 para Cataluña. Fue otra falta exterior cuyo disparo rebota en un jugador y se cuela en la portería castellano-manchega.
No se desanimó Castilla-La Mancha hasta que a la salida de un córner, en este caso la fortuna se puso de su lado, redujo distancias para poner el 2-3, tras un lanzamiento que toca en un defensor catalán e introduce el balón en su propia portería. Y en una transición vertiginosa Cataluña hacía el cuarto, dejando muy tocado al equipo de Quique Hernando, a falta de tres minutos. El técnico castellano-manchego puso en pista al portero-jugador y en la primera jugada consiguió rematar, obligando al portero a hacer una gran intervención, algo que le dio mucha confianza al equipo en esta suerte. Y en la segunda provocó un penalti que transformó Rubén. El partido cobraba ahora otra dimensión, pero en la siguiente jugada Cataluña volvió a irse en el marcador tras una acción memorable de Pau, un varapalo que ha no consiguió superar Castilla-La Mancha.