Obras con el corazón de Santa Cruz de la Zarza

J.M.
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Los vecinos de Santa Cruz de la Zarza se vuelcan con la obra social de las Franciscanas Hijas de la Misericordia, cuya madre general es natural del municipio

Obras con el corazón de Santa Cruz de la Zarza

Más de un centenar de vecinos de Santa Cruz de la Zarza presenciaron el pasado día 17 en la Casa de la Cultura los detalles de la obra social de las Franciscanas Hijas de la Misericordia, conocida como Misol por el acrónimo misericordia y solidaridad. La elección del municipio no fue casual sino por un vínculo estrecho entre la congregación y esta localidad de la comarca de la Mesa de Ocaña. De hecho, la madre general, Alicia García, es natural de esta población y allí existió hasta hace unos diez años una comunidad, la primera en la zona centro de España.
De esta manera lo explica a este diario la coordinadora de Misol, Emilia Torres, quien apuntó que la labor social se desarrolla en diferentes poblaciones de Bolivia y Perú, así como en Mallorca, con proyectos que abarcan la nutrición, la educación, la sanidad y la exclusión social. «Apoyamos a las personas con menos recursos. A las personas más pobres o desprotegidas», afirma esta colaboradora laica de la congregación. La propia Alicia García participó en la presentación de la obra social en Santa Cruz de la Zarza, que terminó con la actuación del grupo local ‘Los canarios’.
Para ello, los responsables disponen anualmente de un presupuesto de unos 160.000 euros que sirve, por ejemplo, para la alfabetización de inmigrantes en Mallorca. O para el desarrollo de proyectos sociales en las localidades bolivianas de Cochabamba, Padilla, Sucre, La Paz o El Plano, y en las peruanas de Trujillo y Lima.
«Somos muy cercanos, con las personas que apoyan a Misol y a las que apoyamos», subraya Torres, quien apuntó que la presentación busca suscriptores para la recaudación de fondos de la labor social de las Franciscanas Hijas de la Misericordia en Santa Cruz de la Zarza. Los interesados deben aportar un mínimo de 20 euros al mes. «Con eso, da para alimentar a un niño durante un año en los comedores sociales», asevera. Y apostilla: «Para poder ayudarnos los unos a los otros desde el corazón».
Torres subrayó «la cercanía y simpatía» de los vecinos de Santa Cruz de la Zarza con la congregación; no en vano, muchos recordarán la presencia de estas religiosas en el municipio de la Mesa de Ocaña hasta hace unos años. «Nuestra Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia nace en Pina (Mallorca) el 14 de septiembre de 1856. Con su fundación, se hace realidad el deseo de los hermanos Gabriel Mariano y Concepción Ribas de Pina, de inclinar el corazón a la mayor miseria. Desde el principio, las hermanas nos insertamos en los pueblos más pequeños de la isla, atenazados por la falta de recursos e infraestructuras en materia sanitaria y educativa», recuerda sobre los inicios el colectivo religioso en su página de internet.
El voluntariado forma parte indispensable de los proyectos sociales de Misol; así, el próximo mes de marzo, una mujer desinteresada viajará a la localidad peruana de Trujillo para colaborar durante tres meses en el colegio Toni Real Vicens.