La Mezquita estudia faltar al último Consejo como protesta

J.Monroy
-
Rubén Lozano, presidente de 'La Mezquita', primero por la izquierda de rojo. - Foto: David Pérez

Rubén Lozano denuncia la inoperancia de la Participación esta legislatura, y que no se hayan cumplido propuestas aprobadas por los vecinos como el fin del bolseo y del baldeo

Propuestas como el fin del bolseo o del baldeo en el Casco son sólo dos de las más reseñables aprobadas por unanimidad entre los vecinos del Consejo de Participación del Casco. Como muchos otros no han llegado a ejecutarse. La Asociación de Vecinos La Mezquita ha querido mostrar su hartazgo ante esta situación y se está pensando no acudir al último Consejo de Participación como medida de protesta o de reivindicación de un cambio de modelo de Participación Vecinal, «porque estamos viendo que el actual modelo no es nada productivo, ni nada efectivo».
Un Consejo de Participación que ya anunció su presidente, Javier Mateo, que será en el barrio de Azucaica, para poder cerrar el ciclo. Lo que no tiene claro Rubén Lozano, presidente vecinal, es si servirá únicamente para aprobar el acta, como ha ocurrido en las últimas juntas de distrito de pasadas legislaturas, o será ejecutiva. En cualquier caso, apunta, «nos estamos planteando no asistir, porque está más que comprobado que los Consejos no tienen ninguna utilidad, que todo lo que se aprueba es papel mojado».
Lozano se lamenta de que «el modelo de Participación Ciudadana que hemos tenido en Toledo durante esta legislatura ha dejado mucho que desear, ha superado el listón de la anterior legislatura, que ya era bastante funesto y malo». Porque se tardó mucho tiempo, recuerda, en poner en funcionamiento el nuevo reglamento y sus consejos, «y a día de hoy, después de haber empezado tarde, la mayoría de las proposiciones que se han hecho desde las asociaciones vecinales han quedado en papel mojado, no se han llevado a la práctica, pese a aprobarse por unanimidad en muchos casos, o por mayoría en otros». En definitiva, han sido estériles «debates que podrían haber beneficiado muchísimo a la ciudad y a la calidad de vida de los ciudadanos, han sido un espejismo en el desierto, donde no hemos podido sacar una valoración positiva, porque todo ha quedado en el olvido, en una carpeta».
Proyectos en la carpeta. Han quedado en esa carpeta proyectos presentados por toda las asociaciones de vecinos. Lozano quiere recordar tan sólo algunos de los presentados por La Mezquita.
Más allá del fin del bolseo, tema recurrente en el Consejo y para el que el conjunto de vecinos llegó a presentar un completo estudio, La Mezquita también apostó por el fin del baldeo, esa costumbre de limpiar las calles del Casco con agua potable. También aquí hubo unanimidad, pero la propuesta se olvidó.
De igual forma, la Asociación de Vecinos llevó al Consejo el arreglo del pavimento en algunas zonas; la eliminación de grafitis en fachadas y cierres metálicos del Casco; o el soterramiento de las torres de alta tensión en San Lorenzo y Trastámara. Su mayor empeño, quizás, recuerda Lozano, ha podido ser el arreglo del parque aledaño al Cristo de la Vega, hoy convertido en un aparcamiento irregular, en el que han llegado a producirse robos, «pero, por mucho que lo hemos pedido, no ha llegado a surtir efecto».
A juicio de Lozano, en definitiva, «todo ha sido una pérdida de tiempo totalmente ineficaz».