El Conjunto Histórico realza los XVIII Premios San Jerónimo

Lola Morán Fdez. / L.T.
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En esta edición de los galardones de la asociación de vecinos del Casco se ha entregado un premio extraordinario a talaveranos y entidades por esta reciente distinción a la ciudad

El Conjunto Histórico realza los XVIII Premios San Jerónimo

La declaración de Conjunto Histórico ha tenido este año especial protagonismo en la entrega de los Premios San Jerónimo a la restauración y conservación del patrimonio, en los que se ha entregado un galardón extraordinario a los talaveranos y a las entidades que han hecho posible que la ciudad haya recibido esta distinción. Así lo destacó también ayer el alcalde, Jaime Ramos, en el acto de entrega de los XVIII Premios que concede la Asociación de Vecinos San Jerónimo y que reconocen las labores de rehabilitación y conservación del patrimonio artístico llevadas a cabo a lo largo de 2018.
En este acto, celebrado en el Centro Cultural ‘Rafael Morales’, el alcalde quiso felicitar tanto a la asociación, impulsora de esta solicitud para la declaración de Conjunto Histórico, como a las instituciones y, sobre todo, a la ciudadanía «que ha peleado fuerte por ello y que ha conseguido esta declaración de Conjunto Histórico».
Asimismo, el alcalde destacó la trayectoria de estos galardones que nacieron hace ya 18 años, tiempo en el que se ha conseguido «premiar cada año a una institución y a un particular por la recuperación del patrimonio».
Al acto también asistió la consejera de Fomento, Agustina García Élez,quien agradeció el papel de las asociaciones vecinales que «se preocupan tanto por la conservación y la rehabilitación de su conjunto histórico», refiriéndose al caso de la de ‘San Jerónimo’.
Del mismo modo, resaltó que «no solo es importante el patrimonio en el caso de los grandes monumentos, sino también el de los vecinos y vecinas que quieren rehabilitar sus viviendas particulares en el marco de ese conjunto histórico». Por eso, García Élez, manifestó que «es de agradecer que las asociaciones mantengan ese sentir y, sobre todo, esa iniciativa para premiar la conservación y la rehabilitación».
A esta declaración de Conjunto Histórico se dedicó también la conferencia que impartió en este acto  la arquitecto técnico experta en Patrimonio Histórico Cristina Sánchez García. Tras ella, se procedió a la lectura del acta del jurado y la entrega de premios que han recaído en esta edición en la restauración de la iglesia de Santa Catalina de Talavera con el Premio San Jerónimo de Conservación en la categoría institucional y en la restauración de una vivienda particular en la calle Río Tajo, esquina  San Agustín el Viejo.
Premiados. Con respecto a la restauración de la iglesia de Santa Catalina, los premiados han sido la Fundación Aguirre Patronato Asilo de San Prudencio; el arquitecto Manuel Urtiaga de Vivar García; el arquitecto técnico Carmelo Cano Moreno; el arqueólogo Marcos Onésimo Muñoz Sánchez-Miguel y el restaurador Sol Ocampo Álvarez.
Santa Catalina es una iglesia de estilo renacentista de traza rectangular con un altar mayor barroco. Las obras de consolidación y rehabilitación llevadas a cabo en esta actuación  han consistido en una intervención global  donde, «garantizando su estabilidad, ha primado la recuperación y restauración frente a la sustitución». San Jerónimo premia que las actuaciones llevadas a cabo han sido respetuosas con los materiales, acabados, colores y texturas, buscándose un diálogo sereno y sin protagonismos de los nuevos elementos. Se ha actuado en paramentos exteriores e interiores, limpiando y recuperando los revestimientos y enfoscados originales y se han saneado las fábricas.
Como destacó a este diario el administrador de la Fundación Aguirre Patronato Asilo de San Prudencio, Matías Martín, este premio ha supuesto «un reconocimiento a una restauración que no hubiese hecho ningún particular en Talavera». El administrador quiso destacar y agradecer ante todo la implicación y el trabajo desarrollado por la empresa constructora que se ha encargado de la rehabilitación, Iniciativas RFE, y en concreto la colaboración de su director gerente, Enrique Núñez.
La actuación, que ha durado dos años y ha supuesto una inversión cercana a los 3 millones de euros, ha permitido la rehabilitación de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Las obras arrancaron en abril de 2016 y concluyeron en 2018, y desde entonces ha acogido un buen número de actos culturales y religiosos, puesto que, como recordó el administrador, es su función principal. De hecho, este año está previsto que acoja al menos la celebración de una decena de bodas.
En el apartado de iniciativas particulares los premiados de esta edición han sido Francisco Gudiel de los Pinos como promotor de la obra; los arquitectos Gregorio Chillón Loarte y Juan Manuel Rivas Gómez; los arquitectos técnicos José María Pinilla Blázquez y José Luis Rocha Tofiño; y el arqueólogo César Pacheco Jiménez.
La iniciativa privada premiada es una vivienda unifamiliar situada en la calle Río Tajo, típica de arquitectura popular construida con tapial y madera de principios del siglo XVIII, o incluso anterior, y transformada en el siglo XIX.
Se trata de un edificio de dos plantas que disponía originalmente de espacios en el patio dedicados a cuadras y dependencias agrícolas, teniendo por lo tanto un uso de vivienda y  también un carácter agrícola. Con este proyecto se ha mantenido la tipología y los elementos de interés, como ha sido la fachada que se ha limpiado y consolidado manteniendo parte de los acabados originales y realizando un fingido de ladrillo en planta primera.