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Un adiós repleto de generosidad

Jaime Galán
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La Hermandad de Donantes de Sangre despidió ayer el Hospital Virgen de la Salud con un maratón de donaciones para asegurar las reservas de plasma durante las fechas navideñas

El Salón de Actos del Virgen de la Salud fue la sala de extracción - Foto: Yolanda Lancha

Aún es pronto para despedir todas las funciones que se realizaban y realizan diariamente en el Hospital Virgen de la Salud. Al margen de los departamentos mínimos que aún no se han desplazado al Hospital Universitario, organizaciones como la Hermandad de Donantes de Sangre siguen teniendo su sede en el «hospital viejo» como ellos mismos lo llamaron. Y es que ayer se celebró el tradicional maratón navideño de donaciones de sangre, que no se hacía desde diciembre de 2019 por la pandemia. La sala de extracción para llevar a cabo las diferentes donaciones fue el Salón de Actos de este centro sanitario cada vez más vacío.

La presidenta de la Hermandad, Begoña García, reconoció que aparte de la necesidad que conlleva organizar un acto de este tipo ellos quisieron celebrarlo en este centro como «colofón» antes de la despedida. De hecho, García recalcó que celebrarlo allí también era un mensaje para demostrar que la Hermandad sigue funcionando en este hospital: «porque si nos hubiéramos ido con el maratón al Nuevo Hospital, la gente pensaría que ya nos hemos trasladado allí, cuando no es así».

En cualquier caso y con una u otra ubicación, el objetivo principal de este maratón es mantener los niveles de reservas de sangre durante estas fechas, porque al haber tantas fiestas consecutivas no se llevan a cabo colectas por los municipios de la provincia. 

El Salón de Actos del Virgen de la Salud estuvo ayer operativo recibiendo visitas de donantes desde las diez de la mañana hasta las nueve de la noche. En la edición anterior, la que se celebró en diciembre de 2019, recibió un total de 221 bolsas, según confirmó la presidenta de la Hermandad. Begoña García que, con respecto a la cita de ayer,  afirmó que se conformaba con cerrar el día con «al menos 200 donantes». Lo que sí detectaron los profesionales que allí estaban trabajando durante las primeras horas fue un aumento de las visitas de gente joven, aunque García destacó que este perfil «siempre responde bien ante sus llamadas» porque recordó que suelen organizar varias donaciones jóvenes al año, como por ejemplo en el Instituto Juanelo Turriano.

María del Mar Molina fue una de las personas que decidieron acercarse para donar su plasma. Calificó la experiencia como «muy gratificante» y justificó su donación como «un gesto de compensación al Estado por dar a la sociedad una sanidad pública y gratuita». 

Desde la Hermandad de Donantes de Sangre recordaron que a pesar de este maratón quien quiera puede seguir donando de lunes a viernes, de nueve de la mañana a ocho y cuarto de la tarde, en la sala de extracción del Virgen de la Salud con cita previa.