En precario en las casitas bajas del Paseo de la Rosa

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El Ayuntamiento negocia realojar a una persona que vive en una de esas ruinosas viviendas que deben de ser demolidas por las obras de ampliación del bulevar

En precario en las casitas bajas del Paseo de la Rosa - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El Ayuntamiento de Toledo se ha encontrado con un problema inesperado en las obras de ampliación del bulevar del Paseo de la Rosa. Las casitas bajas que se encuentran en el margen derecho de la calzada en dirección al Casco cuentan con ocupantes a pesar de que el Consistorio ya negoció en su día los pertinentes acuerdos de expropiación. Una persona reside desde hace tiempo en precario en uno de los inmuebles que mejor aspecto presenta, a pesar del riesgo de derrumbe, por lo que desde los Servicios Sociales municipales no se ha tardado en tratar de buscar una solución para realojar al inesperado ocupante y continuar con las obras de ampliaición de los carriles y calzadas del Paseo de la Rosa.
En principio, este hallazgo inesperado no tiene que afectar al desarrollo de los trabajos en la zona, que cuentan con un plazo de ejecución de sesi meses y que, debido a que se afrontan con dinero del superávit municipal del año 2018, deben estar finalizadas antes del 31 de diciembre.
Con esta remodelación, que corre a cargo de la empresa Entorno Obras y Servicios SL por un precio de 1,2 millones de euros, se terminará de adecentar la vía principal del barrio de Santa Bárbara, que tuvo una primera intervención, con un coste de tres millones de euros, en el año 2006.
En precario en las casitas bajas del Paseo de la RosaEn precario en las casitas bajas del Paseo de la Rosa - Foto: VÁ­ctor BallesterosEl bulevar, con viviendas en una margen y naves industriales en la otra, tendrá dos calzadas, formadas cada una de ellas, por dos carriles de 3,50 metros de anchura cada uno; la acera de la calzada sentido Polígono presentará una anchura mínima de cuatro metros, y la acera de la calzada sentido Toledo presentará una anchura de dos metros. En este sentido, para contar con un ensanche suficiente para el bulevar central se suprimirá la actual vía de servicio lateral, contando con suelo municipal para evitar expropiaciones que dilatarían la obra, y el espacio se aprovechará para desplazar los carriles en sentido Polígono.
El ancho del bulevar central será variable -entre 9,40 y 7,10 metros- y ese espacio estará distribuido en una zona de paseo de entre 6,60 y 4,30 metros flanqueada en sus laterales por jardín. Las aceras (de baldosa de granito) tendrán un ancho distinto en cada lado: en sentido Polígono de 4 metros y sentido Casco de 2 metros.
En la glorieta situada entre el Paseo de la Rosa y la calle Ferrocarril está previsto obtener continuidad peatonal mediante la construcción de un nuevo acerado sobre el acceso más cercano a las vías del ferrocarril. Para la circulación de vehículos se crean dos calzadas, cada una de ellas de dos carriles. Además, adosado al carril exterior de cada una de las calzadas se proyectan aparcamientos en espiga con una anchura de 4,75 metros. Como no se pueden modificar las rasantes de las aceras existentes el trazado en alzado de las calzadas se ajusta al actual terreno, con lo que es necesario levantar un muro para contener las tierras y el pavimento del bulevar.