Un menor de Talavera, víctima de un ciberacosador detenido

La Tribuna
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Un operativo de Mossos y Policía Nacional permitió detener en Alcalá de Henares al autor de los hechos, que usaba chats de juegos online y redes sociales para contactar con menores

Un menor de Talavera, víctima de un ciberacosador detenido

Un operativo conjunto de Mossos d’Esquadra y Policía Nacional ha permitido detener en Alcalá de Henares (Madrid) a un joven de 22 años, que ya ha ingresado en prisión, como presunto autor de los delitos de acoso sexual y pornografía infantil al menos a dos menores, uno de ellos de Talavera y otro de Terrasa.
Agentes de la Policía de la Generalidad-Mossos d’Esquadra de la División de Investigación Criminal (DIC) y de la Policía Nacional detuvieron el 7 de agosto a un hombre, de 22 años, de nacionalidad española y vecino de Alcalá de Henares (Madrid), como presunto autor de estos delitos.
 La investigación se inició en junio de 2018 cuando un menor de 13 años denunció, en la comisaría de los Mossos de Terrassa, que era víctima de ciberacoso sexual.
 El menor relató que hacía un año había contactado con él un usuario de un juego online de una plataforma de videojuegos. Tras ganarse su confianza, la persuasión de este usuario llevó a que el menor le facilitara las claves de acceso de las cuentas de las redes sociales donde estaba dado de alta.
El nivel de control del menor fue en aumento, hasta llegar a exigir que se instalara un programa de control remoto del ordenador.
 Continuó el contacto hasta que un día, con la excusa de los malos resultados que el menor obtuvo en una de las partidas del videojuego, le exigió la primera imagen con alto contenido sexual.
 Una vez conseguida la imagen, con la amenaza de difundirla a sus amigos para redes, obligó a generar más vídeos con contenido sexual explícito. Esta situación llevó a un control absoluto de la víctima, obligándole a estar conectado la mayor parte del tiempo y limitándole las personas con las que podía contactar.
Cuando la situación fue insostenible el menor lo contó todo a sus padres y decidieron denunciarlo en una comisaría de Mossos. 
Durante la investigación el menor explicó que conocía otro usuario, un menor residente en Talavera de la Reina, que también podría ser víctima del mismo acosador.
Por este motivo, los mossos contactaron con la Policía Nacional para informar de los hechos. Los policías lograron localizarlo y constataron que había mantenido un contacto virtual con el acosador, aunque en este caso no había conseguido imágenes.
La investigación y el resultado del análisis del registro de actividad de los servicios utilizados por el autor realizado por la DIC permitió determinar, a pesar de las medidas de enmascaramiento y el uso fraudulento de redes Wifi de vecinos que utilizaba el autor, que la persona que se escondía tras el perfil del acosador era un vecino de Alcalá de Henares.
El trabajo continuó conjuntamente con la Policía Nacional centrado en la toma de declaraciones y en gestiones de vigilancias y control del objetivo. Finalmente, una vez recogidos los indicios suficientes, el 7 de agosto se coordinó una entrada y registro en el domicilio de la persona investigada en Alcalá de Henares.
 En el interior del piso los policías decomisaron seis discos duros, tres teléfonos móviles y una tarjeta de memoria. Fruto de un análisis preliminar in situ de los dispositivos tecnológicos intervenidos, los agentes encontraron gran cantidad de archivos con contenidos sexuales infantiles, entre ellos del menor denunciante.
La investigación continúa abierta para determinar si otros menores han sido víctimas y si otros adultos han colaborado o compartido estos contenidos.
Esta modalidad delictiva es conocida policialmente como child grooming en primera fase, un adulto contacta con un menor para ganarse la confianza y conseguir contenidos catalogados como pornografía infantil. Desde la policía recuerdan que muchos de los autores de estos hechos delictivos aprovechan los chats que tienen asociados los juegos online de las plataformas de videojuegos para acercarse a las víctimas, ya que saben que la mayor parte de usuarios son menores y que, en general, son redes poco supervisadas por los padres.