Cuenca, Soria y Teruel proponen una fiscalidad diferenciada

Javier D. Bazaga / Madrid
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La propuesta ha sido presentada por patronales de las tres provincias en la sede de la CEOE en Madrid, tendría en Cuenca un impacto de 127 millones y medio de euros sobre el PIB

Las patronales de Cuenca, Soria y Teruel presentaron en Madrid el informe sobre fiscalidad. - Foto: JUAN LAZARO

Las organizaciones empresariales de Cuenca (CEOE-CEPYME Cuenca), Soria (FOES) y Teruel (CEOE Teruel), junto con la Red de Áreas escasamente pobladas del sur de Europa (SSPA), presentaron este lunes el informe «Una fiscalidad diferenciada para el progreso de los territorios despoblados en España», como una fórmula para repoblar estas zonas que se están viendo afectadas por el abandono y el envejecimiento de la población.
El documento, presentado en la sede de la CEOE en Madrid, propone una reducción de la carga impositiva de estas zonas escasamente pobladas, disminuyendo en impuestos como el de sociedades o el IRPF, para favorecer el sostenimiento de la actividad económica y social de los municipios.
En una simulación realizada por el grupo de expertos que han elaborado el informe, y que ha coordinado el doctor en Economía José Antonio Herce, solo en la provincia de Cuenca la propuesta tendría un impacto sobre el PIB de 127 millones y medio de euros, un retorno fiscal de más de 38 millones, y un impacto sobre el empleo de casi 2.000 personas.
Así, según el estudio, el coste recaudatorio de las medidas se traduciría en un incremento del PIB de 80 céntimos por cada euro de coste, y la recaudación aumentaría en 24 céntimos por cada euro de coste de las medidas por retorno directo. Para Hacienda el coste de esta iniciativa sería de 335 millones de euros, lo que supone apenas un 0,17 por ciento de la recaudación total de los impuestos para el conjunto del país.
Es por eso que la vicepresidenta de la CEOE, Pilar González de Frutos, alabó la aplicación de estas medidas que consideró «factibles», pero matizó que deberían ser «temporales», de manera que una vez que el objetivo final, el incremento de la densidad de población alcance los niveles deseados. Llegado ese momento cree que se deberían reducir o suprimir esos incentivos fiscales que pretenden ayudar a fijar población y generar actividad económica, aunque el coordinador del informe advirtió que «esos efectos deseados pueden tardar mucho tiempo en obtenerse». No obstante, los efectos medidos supondrían en el conjunto de las tres provincias 267 millones de euros de impacto sobre el PIB, 80 millones de retorno fiscal y 4.000 empleos.
Diez puntos menos de cotizaciones. Además, el informe incorpora un anexo en el que se propone como medida complementaria la reducción de 10 puntos porcentuales las cotizaciones a la Seguridad Social para favorecer la empleabilidad en estas zonas afectadas por el fenómeno de la despoblación, y que tendría un impacto total de 213 millones de euros sobre el PIB, 3.235 personas sobre el empleo, y un retorno fiscal de casi 67 millones de euros.
Solo en Cuenca esto supondría un impacto sobre el PIB de casi 87 millones de euros, 1.300 empleos y 26 millones de retorno fiscal en esa reducción de la cotización por contingencias comunes.
El presidente de FOES, Santiago Aparicio, advirtió de que de no implantarse de inmediato políticas específicas de este tipo «habrá una pérdida fundamental de valores sociales, económicos y medioambientales que pueden ser irreversibles en estas zonas».
El documento ya ha sido presentado a la Comisionada del Gobierno para el Reto Demográfico, Isaura Leal, y la próxima semana será llevado ante los gobiernos autonómicos de Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha, aunque sus responsables ya adelantaron que las propuestas habían tenido «muy buena acogida».

Benjamín Prieto: «Puede ser útil para empezar»
A la presentación de este documento asistió el presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto, quien consideró «válido» y «útil» el punto de partida planteado por este grupo de expertos en el documento que plantea una discriminación positiva para estos territorios. A su juicio, «no puede ser lo mismo» el tipo de fiscalidad que se le aplica a un empresario o a una actividad económica «en un pueblo de 15 habitantes que quien lo tiene en la calle Serrano de Madrid, es obvio». No obstante, Prieto insiste en que lo primero es «aprovechar las oportunidades que tenemos en el territorio antes de salir a buscar fuera». «El punto de partida es válido, habrá veces que no será la solución pero puede ser útil para empezar», zanjó.