Impermanence

C.M
-

La Galería de Arte 'Ar+51' exhibe, hasta el próximo día 7 de marzo, un recorrido por secuencias fotográficas captadas e interpretadas por la creadora Noor Shurbaji

Impermanence - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Todo lo que percibimos, asegura la autora de esta muestra, «son fragmentos segmentados de realidad». Por ello, e instando a calibrar lo que de subjetivo tiene cada contemplación asimilada, Noor Shurbaji oferta en ‘Ar+51’ una suerte de itinerario capturado -extraído y por ella reinterpretado- de una realidad cotidiana/mundana que -hay que ser consciente- es absolutamente cambiante y voluble.
Y puesto que las luces, las sombras y las formas distorsionadas se filtran a través de pequeñas brechas, así lo relata la artífice de este cita plástica, el resultado se muestra en «un todo, efímero, subjetivo y variable». De ahí que ‘Impermanence’ apueste por retratar la idea de que «toda existencia, sin excepción, está sujeta al cambio y en continuo movimiento, en transformación». La vida misma.
Premisa que evidencia en una serie de secuencias fotográficas que abordan «lo fugaz del momento, la transitoriedad, las huellas dejadas en cada espacio y la subjetividad del ahora». Todo, mediante un trabajo delicado y, a veces, ciertamente ensoñado, en el que confirma la impermanencia de contextos y realidades.
Impermanence Impermanence - Foto: VÁ­ctor BallesterosPorque una reflejo, una sombra o un breve cambio de luz varía la percepción y, con ello, la sensación recibida por quien atiende a lo que tiene delante, por ejemplo, a la contemplación de la visión limitada -o no- de una ventana, de una carretera al anochecer, o de un paraje en tinieblas. Lo hace, Noor Shurbaji, invitando a la pausa, a la detención del entorno que nos rodea y que nos regala estampas diversas y, en ocasiones, pasadas por alto.
Con la intención de ‘radicalizar’ este serie de percepciones por ella atrapadas y expuestas, las impresiones (secuenciadas) colgadas en las paredes de este espacio conllevan tratamientos insinuados o explicitados que aluden a momentos congelados o sintetizados en una única trama -temporal- pero que han requerido, claro está, el cuidado detenimiento y la destreza técnica de quien se preocupa de observarlo.
Esta exposición recala en la galería toledana hasta el próximo 7 de marzo en horario de 16,00 a 20,00 horas de lunes a sábado, y de 11,00 a 14,00 horas los domingos y festivos.