Un gran paso para la humanidad

Javier Villahizán (SPC)
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EEUU hizo Historia hace medio siglo al lograr mandar con éxito a la Luna una misión humana, ahora esa misma ambición quiere colonizar el satélite terrestre y pisar por primera vez Marte

Un gran paso para la humanidad

Al principio era solo un sueño, una ambición, incluso una idea extravagante. Era tal la utopía que eran pocos los que se atrevían a hablar de ella, pero hubo un día -el 25 de mayo de 1961- que el hombre más poderoso del planeta, el presidente de Estados Unidos,  John F. Kennedy, anunció valientemente al mundo la siguiente aventura: «Nuestra nación debe comprometerse a alcanzar, antes de que acabe esta década, el objetivo de poner a un hombre en la Luna y conseguir que vuelva, sano y salvo, a la Tierra».
Desde entonces, toda la nación se volcó al unísono en un único fin, lograr posar a un ser humano en la superficie lunar. Y así fue.
Otro de los incentivos que llevaron a la NASA a realizar tal empresa fue la pugna con la Unión Soviética por quién lograba más éxitos en el espacio. 
Hasta ese momento, era la URSS la parcial ganadora de esa lucha bilateral al conseguir poner en órbita a la perra Laika en noviembre de 1957 y al ser también la primera en conseguir que un ser humano, Yuri Gagarin, saliese al espacio exterior en la nave Vostok 1 (abril de 1961).
 Sin embargo, el programa Apolo dio al traste con la prometedora ambición soviética al lograr el 20 de julio de 1969 que el hombre pusiera su pie por primera vez en el satélite terrestre, lo que supuso un gran salto científico para la civilización humana.
La misión Apollo 11 coronaba su objetivo cuatro días después de su lanzamiento desde Cabo Cañaveral, en Florida. Se trataba del segundo viaje humano al satélite, aunque el primero de ellos con alunizaje incluido. 
Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins fueron los astronautas protagonistas de la gesta. Los dos primeros pisaron la superficie lunar, mientras que el tercero permaneció en órbita sobre ellos. Tras reunirse de nuevo, regresaron a la Tierra y amerizaron en el océano Pacífico sanos y salvos el 24 de julio, ocho días después del inicio de la operación.
Una de las imágenes más icónicas de ese histórico momento, retransmitido en directo a todo el mundo, fue cuando Neil Armstrong puso su huella en la Luna, colocó la bandera estadounidense y pronunció las famosas palabras Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad. Con ese gesto, la Historia del hombre entró en una nueva dimensión: la conquista del espacio. 
A partir de entonces, el mundo se ha centrado en explorar nuevos planetas y en mantener una presencia humana permanente en el firmamento gracias a la Estación Espacial Internacional (ISS), un proyecto conjunto de EEUU, Rusia, Japón, Canadá y Europa.

Con motivo de este aniversario numerosos libros y publicaciones han salido a la luz, entre ellos destaca Cuenta atrás. 2979 días para llegar a la Luna, escrito por Suzanne Slade e ilustrado por Thomas González. 
Un futuro espacial. Justo cuando se cumple medio siglo de ese momento cumbre para la ciencia, una nueva aventura espacial se abre en la imaginación del hombre. El aniversario de la llegada del ser humano a la Luna ha servido para tomar de nuevo impulso y continuar la conquista del espacio, ya sea a través de la búsqueda de vida o por medio del hallazgo de nuevos recursos.
Ahora, el hombre es mucho más ambicioso que hace medio siglo y persigue megaproyectos espaciales como llegar a Marte o colonizar la Luna. El nuevo Oeste espacial y científico pasa obligatoriamente por reconquistar el satélite de la Tierra y convertirlo en banco de ensayos para futuras misiones al planeta rojo.
Además, parece que hay una segunda carrera por el universo, con EEUUy Rusia, de nuevo, capitaneando esta aventura, pero con China, e incluso la India e Israel, a la victoria del firmamento. 
Ya hay fecha. Washington prevé que en 2024 un hombre y una mujer vuelvan a pasear por el satélite, emulando a los miembros del Apolo 11. Su objetivo será poner la primera piedra de una base habitada. La Humanidad está sedienta de ambición y de hacer de nuevo Historia.