Sabrido valora el tímido aumento de población en el Casco

M.G
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José Pablo Sabrido, portavoz del Ayuntamiento de Toledo.

El portavoz del Ayuntamiento ve importante resaltarlo como se hacía cuando perdía algunos habitantes

Toledo gana población y el Gobierno municipal está contento, a pesar de que no es suficiente, con las cifras que ofrece la actualización del padrón municipal a 1 de enero de 2018 que ha aprobado la Junta de Gobierno Local el miércoles. El portavoz del Ayuntamiento, José Pablo Sabrido, destacó ayer esos 625 habitantes más empadronados en 2017 que reflejan «que Toledo sigue avanzando y la gente tiene confianza en la ciudad».
En este caso, Sabrido remarcó que el crecimiento se produce en todos los barrios, incluido el Casco Histórico, que en los últimos años  ha ido perdiendo población. En principio, la cifra no es muy significativa, puesto que únicamente se han empadronado once residentes más a lo largo de 2017, pero el portavoz municipal valora los datos porque la tendencia es positiva y hay que darle la misma importancia que cuando se ha perdido población años atrás y se hablaba de la problemática.
Aun así, Sabrido es consciente de que el incremento es muy escaso y «no es suficiente», pero subrayó que los esfuerzos del equipo de Gobierno municipal para que los residentes del Casco «vivan con calidad» son importantes y están dando frutos.
Al respecto, el portavoz comentó que el objetivo marcado es que el Casco «no sea sólo una zona de monumentos», con lo que en esta legislatura se han llevado a cabo distintas iniciativas encaminadas a proteger y mejorar a sus residentes, como la bonificación de la ORA, la ampliación de plazas de aparcamiento para residentes y la instalación de fibra óptica, cuyas obras ya han comenzado.
Una segunda lectura del padrón, tomando como referencia el distrito del Casco Histórico, apunta un crecimiento de 42 habitantes, ya que también se tiene en cuenta las zonas de San Martín, Antequeruela, Covachuelas, Azucaica, Cigarrales y Cerro de los Palos. En este caso, en San Martín se han perdido 25 habitantes, mientras que en la Antequeruela y Covachuelas han sumado trece más.
El polígono crece. El aumento de población que ofrece el padrón municipal refleja también que Santa María de Benquerencia es el barrio preferido para asentarse en la ciudad, puesto que ganó 302 habitantes a lo largo de 2017 y mantiene una población de 21.911 residentes.
Valparaíso, La Legua y Vistahermosa se han convertido en zonas muy atractivas, ya que el padrón suma un aumento de 213 residentes. El resto de barrios apenas ofrecen diferencias, unos pocos más ó menos habitantes, como ocurre con la Avenida de Europa, que ha crecido con nueve nuevos residentes, o Santa Bárbara, con 18 habitantes más. Si bien, algunos barrios, como Palomarejos y la zona de La Bastida, San Bernardo y Montesión contabilizan pérdidas de población aunque tampoco significativas.