PCE pide a las administraciones mayor regulación del juego

M.G
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PCE pide a las administraciones mayor regulación del juego - Foto: David Pérez

La formación considera la ludopatía «un problema de salud pública» que afecta, sobre todo, «a la clase trabajadora». También solicita limitar la publicidad

El juego puede convertirse «en la heroína del siglo XXI». Así de claro lo manifestó ayer Daniel Mayoral, secretario político del Partido Comunista, consciente de los riesgos y de la problemática asociada al crecimiento de las casas de apuestas y de las aplicaciones web que invitan al juego.
La formación denuncia la situación y llama la atención sobre este modelo de negocio porque considera imprescindible que las administraciones -la regional y la estatal- pongan freno  y ofrezcan mayor regulación para controlar «un problema de salud pública que está afectando, sobre todo, a la clase trabajadora y en especial a los jóvenes».
Mayoral ofreció algunas cifras para ayudar a visualizar  la problemática.«En Castilla-La Mancha había 139 casas de apuestas en 2016, pero un año más tarde aumentaron a 161».  A pesar de que todavía no hay datos relativos a 2018, lo cierto es «que el número de usuarios ha  ido creciendo exponencialmente, sobre todo, en la franja de edad de 18 a 25 años». Sin embargo, esta estadística se queda corta, según comentó ayer el secretario político del PCE porque no refleja la cantidad de jóvenes menores de edad que realizan apuestas a través de sus móviles «con las cuentas de sus padres».
Por tanto, Mayoral echó mano ayer de una reciente encuesta elaborada por la Universidad de Zaragoza que desvela que el 28%de los  menores de edad con móvil lo ha utilizado para realizar apuestas.
Desde el partido alertan de la situación y dejan claro «que la mayoría de las apuestas siempre se pierden» a pesar de la publicidad engañosa que promete dinero  y de la percepción que pueda tenerse de este tipo de juegos. Por tanto, Mayoral tiene claro que las administraciones deben vigilar el funcionamiento de las casas de apuestas, puesto que muchas de ellas ofrecen microcréditos, ofertas y otras promociones con las que se pretende fidelizar al cliente y se sirven de esa publicidad dañina. Al respecto, propone que sea el Gobierno autonómico el que se anime a solucionar la problemática y de alguna manera «siente jurisprudencia» para que el estatal también participe en una nueva regulación más acorde con la situación.
Sin embargo, no entiende por qué no se ha puesto en marcha ya algunas medidas que ayudarían a controlar la situación. «El Gobierno hace caso omiso a las reclamaciones de la sociedad», insistió ayer, convencido también de que es posible restaurar «el sentido común»  para evitar que se produzcan tantos casos de ludopatía.
más dinero. El responsable interno de  las Juventudes Comunistas, Jorge Luengo, también aprovechó ayer para apuntar que el negocio de las apuestas crece con rapidez, puesto que ha generado mil millones de euros más en 2017 que en 2014.
Asimismo, resaltó la valía del Informe del Defensor del Menor para  visibilizar la situación, ya que indica que «el 14% de los menores de edad han pagado por jugar por internet y el 30% de los mayores de 18 años reconoce también que ha  jugado a las apuestas».
A Mayoral le preocupa especialmente el bombardeo publicitario de las casas de apuestas, ya que venden el negocio «siempre de forma positiva cuando no es así». Por tanto, también apuesta por eliminar la publicidad de las apuestas y evitar que se vinculen a operaciones de éxito y la protagonicen deportistas de élite y otras caras conocidas.