Sólo La Legua Norte y Polígono quieren seguir con los proyectos de viviendas del POM

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Son los únicos promotores que han contestado al Ayuntamiento para que no anule los PAU que han presentado mientras que a los otros cinco se les acaba el plazo el día 13 pero en Urbanismo no creen que ninguno responda

Por el potencial del barrio, y sus características orográficas, de lo poco llano que hay en la ciudad, el Polígono es la zona más natural para el crecimiento urbano de Toledo capital. - Foto: Víctor Ballesteros

El día 13 de junio acababa el plazo de tres meses que el concejal de Urbanismo dio a los promotores inmobiliarios para que respondan si tienen intención de continuar con los PAU (programa de actuación urbanizadora) que presentaron para su aprobación por el Ayuntamiento de Toledo dentro del suelo urbanizable calificado por el Plan de Ordenación Municipal (POM). Hasta el momento sólo dos han respondido de forma positiva: La Legua Norte (PP-22) y Ampliación del Polígono Residencial (PP-10).
En el caso de La Legua existe una connotación importante para el Ayuntamiento ya que parte del suelo que reciba en calidad de cesiones obligatorias está comprometido con la empresa Acciona como garantía del pago del Palacio de Congresos. En teoría, con el préstamo suscrito para liquidar a los proveedores municipales con la antigua CCM (más de 10 millones de euros) ese dinero ya está desembolsado pero con los antecedentes de trabajo municipales nunca se sabe si el suelo no habrá quedado como garantía hipotecaria.
Con una capacidad máxima de 381 viviendas, la Legua Norte  tendría como justificación «ordenar el límite entre el borde urbano de la Urbanización La legua y las nuevas autovías de circunvalación y la carretera de Ávila, la creación de un tejido de baja densidad conectado mediante un enlace común con el plan parcial colindante y la posibilidad de establecer dotaciones privadas detrayendo el suelo empleado de la edificabilidad de uso terciario hasta un máximo del 25%».
En el caso de la ampliación del Polígono se trata de toda la franja que corre paralela entre Vía Tarpeya y la finca Las Nieves, desde el nuevo hospital hasta el final de la zona habitada de Santa María de Benquerencia. La capacidad máxima es de 3.020 viviendas en bloques plurifamiliares de las que el 40% deben ir destinadas a protección pública. Además cuenta con una reserva de 75.000 metros cuadrados para uso terciario

Tribunales. Javier Nicolás quiere apurar el plazo para ver si hay más respuestas aunque, en principio, no confía en que se produzcan. En todo caso puntualiza que quienes han expresado su deseo de continuar más que ponerse en marcha de inmediato lo que pretenden es que el terreno mantenga la categoría urbanizable dentro del futuro Plan de Ordenación Municipal que está en proceso de elaboración.
Los otros PAU a los que Urbanismo ha puesto fecha de caducidad son Huerta del Rey (2.052 pisos), La Alberquilla Este (2.844), La Alberquilla Oeste  (2.790), Valdecubas (5.770) y La Peña Azucaica (1.843). Si no hay una respuesta positiva, cuando se cumplan los tres meses serán anulados, que no quiere decir nada más que su tramitación irá a la papelera pero podría surgir otro promotor que los inicie.
Hay que recordar que en el POM de 2007, en entredicho por las sentencias de anulación que pesan sobre el documento, sólo tres proyectos han dado resultados. El comercial de La Abadía, que está acabado, y los residenciales de La Peraleda y de Pinedo-Valdecubas.
El primero se ha quedado a las puertas de su desarrollo pero los promotores han parado máquinas al comprobar que no hay mercado para vender pisos. El segundo se ha quedado en una primera fase (incluido campo de golf) que también dormita hasta que se aclare si el POM tiene fuerza jurídica o es papel mojado. Por cierto, estos dos también están como garantía del pago del Palacio de Congresos.