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Crímenes de Disney

Gerardo Medina
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La 'empresa del ratón' sorprende a todos con 'Solo asesinatos en el edificio', una serie con mucho humor negro y un guion sobresaliente

Steve Martin y Martin Short son dos de los protagonistas de esta original ficción cuya primera temporada ya está disponible. - Foto: Barbara Nitke

Acaba la primera temporada de Solo asesinatos en el edificio, la genialidad con Steve Martin, Martin Short y Selena Gómez que puede disfrutarse en Disney+. Un edificio. Tres inquilinos bastante aburridos. Un podcast sobre crímenes sin resolver y una muerte rodeada de misterio. Dicho así parece que estemos ante una historia más de Agatha Christie, o ante un episodio de Se ha escrito un crimen. Pero no. Estamos ante una de las mejores creaciones que nos ha dado la pequeña pantalla en los últimos años.

No es una ficción cualquiera, ya que tiene tras sus inteligentes y mordaces líneas de diálogo a un grande como Steve Martin, que además se pone frente a la cámara para dejarnos algunos de los momentos más brillantes y desternillantes de la televisión reciente. Es Christie, es el Cluedo con un innegable regusto a Woody Allen y su maravillosa Misterioso asesinato en Manhattan.

Y también supone la vuelta por la puerta grande de dos maestros de la comedia americana. De dos Martins. Por un lado, el citado Steve Martin, padre absoluto de la criatura, y por el otro, el pequeño gran Martin Short. Verlos juntos es volver a los 80, a Tres amigos y el espíritu del Saturday Night Live. Los acompaña una sorprendente Selena Gómez, que supone el contrapunto joven perfecto a la anciana pareja protagonista.

Steve Martin no da puntada sin hilo en el guion. Cameos imposibles, giros argumentales de lo más alocados, una trama que engancha desde el principio y unas líneas de diálogo repletas de sutileza, inteligencia y acidez. El actor sabe adaptarse a los tiempos que corren y se ríe de la sociedad actual, de las redes sociales y de la cultura del buenismo que nos invade, todo en contraposición con su edad y la de su compañero de reparto. Que los 80 quedan muy lejos y estos dinosaurios deben adaptarse.

Pero no se conforma con entregar un libreto prodigioso, en el que cada línea es digna de aplauso. Cuando parece que está todo el pescado vendido, Solo asesinatos en el edificio da un puñetazo en la mesa y sorprende con algún episodio nada habitual en los tiempos que corren dentro de la tele.

La propuesta de Disney + una rara avis dentro de la pequeña pantalla moderna. Es inclasificable, se resiste a quedar encerrada dentro de los márgenes de la caja tonta y las plataformas para ser algo más. Es un plato de alta categoría que se saborea con enorme delicadeza y encanto, y que acaba dejando un poso agridulce en el espectador. No porque el contenido sea irregular. Todo lo contrario, es de sobresaliente para arriba. Pero sí que te percatas a medida que avanzan sus episodios que lo bueno va llegando a su fin.

 

Nostalgia

Pero no solo hay asesinatos en este edificio, sino que también hay alegrías. Uno siente tristeza y nostalgia en cuanto llega a su episodio final. Por mí, como si dura toda la vida. Quieres quedarte a vivir en el Arconia. Pero también alegra saber que habrá segunda temporada. ¿El problema? Que tendremos que esperar hasta el próximo otoño para poder disfrutar de lo que Steve Martin y compañía nos tienen reservado. El listón está bien alto. Hasta entonces, los amantes de los misterios pueden divertirse con las andanzas de Charles, Oliver y Mabel en un rompecabezas herméticamente armado que puede despiezarse en Disney+. Porque... ¿Quién mató a Tim Kono? Pasen y descúbranlo. 

ARCHIVADO EN: Disney, Humor