Mafi, el último enfermo de mesotelioma

J. Monroy / Toledo
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Mafi, el último enfermo de mesotelioma - Foto: David Pérez

El cocker está cansado y le cuesta respirar. Es el primer caso detectado de este cáncer, provocado por el amianto, en el barrio del Polígono entre las mascotas

Mafi es un cocker color canela de catorce años. Desde que nació, vive con sus dueños, Julia y Mario, en la zona alta del Polígono, la más cercana a las acumulaciones de amianto. Es un perro muy conocido en el barrio, sobre todo entre los demás propietarios, con los que lleva años coincidiendo casi siempre en los mismos sitios, siempre alegre y social.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, a Mafi se le ve cansado, le cuesta respirar. En el puente de noviembre, sus propietarios lo vieron raro durante una ruta. Visto que estaba apagado y cansado, y además dejó de comer un par de días, lo llevaron al veterinario. El primer diagnóstico era que tenía una neumonía. Para confirmarlo, le hicieron una placa de tórax, que confirmó líquido en el pulmón. El siguiente paso fue un cultivo del líquido del pulmón.
Pasados diez días, el veterinario llamó a Julia y Mario, para decirles que dejaran el antibiótico y subieran a verlo. Había descubierto que Mafi tenía un mesotelioma. El diagnóstico no deja lugar a dudas, se trata de un mesotelioma. En los pulmones de Mafi se observan abundantes células mesoteliales sueltas y formando cúmulos.
A falta de otro tratamiento, el veterinario comenzó a tratar al animal con un diurético, para tratar de eliminar al máximo los líquidos, porque se trata de un cáncer muy agresivo, que no tiene otro tratamiento que el paliativo. Y se trata de un cáncer, reconoció el veterinario a Mario, «que evidentemente, está relacionado con las partículas de amianto, no hay otra causa que pueda provocar ese tipo de cáncer, que además no es muy común».
Miedo en el cuerpo. «Sabíamos de la importancia del problema, pero ahora, cuando lo sufres más en tus carnes, te pones más alerta», explica Mario. La familia vive en una urbanización de la Fase III del Polígono, cerca de Vía Tarpeya. Al otro lado de la misma, hay cerca ya varios acúmulos de amianto. Mafi suele pasear por la urbanización, o por el campo del otro lado de la carretera, hacia el Club Social El Mirador.
El de Mafi quizás sea el primer caso confirmado de mesotelioma en un animal en el Polígono, después de las tres muertes en personas que ha denunciado la Plataforma Mi Barrio sin Amianto recientemente tres muertes de vecinos del barrio por este mismo cáncer, propio del amianto. Pero este caso, hecho público también por la Plataforma en redes sociales, está haciendo pensar que quizás la muerte de sus mascotas también esté relacionada con el amianto, sólo que ellos no llegaron a hacerles el cultivo. Igualmente hay otros tantos propietarios que están empezando a sumar al miedo por sus familias el miedo por sus mascotas;al fin y al cabo, las rutas de Mafi son las habituales para otros animales. Algunos de ellos, advierte Mario, ya le han advertido de que están evitando sacar a sus mascotas cerca de la zona afectada, aún desconociendo si alcance real de las partículas de amianto va más allá.
Mientras tanto, a Mafi le cuesta cada vez más respirar. Le queda tan sólo un veinte por ciento de capacidad pulmonar y es fácil verle una respiración entrecortada. Camina muy despacio. Mientras se preocupa de respirar, se olvida hasta de comer. Aunque elimina líquidos con el diurético, se va hinchando. En poco tiempo, se ha deteriorado mucho, en una enfermedad que está marchando muy rápido. «Este problema nos afecta a todos, a los que pensamos que no es para tanto, como a los que pensamos que sí es para tanto, y espero que las administraciones hagan todo lo posible por quitarnos esto de aquí, porque es un peligro para la salud», apunta Mario tras lo ocurrido.