Yepes defiende su corpus como un león

J.M.Loeches
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Yepes defiende su corpus como un león - Foto: Yolanda Redondo

El Santísimo Sacramento vuelve a recorrer las calles del municipio con su larga alfombra de juncos y el interminable palio compuesto de toldos en una procesión en la que la custodia del siglo XVIII hizo sus cuatro paradas

El Santísimo Sacramento volvió a salir a la calle en Yepes. La localidad toledana volvió a revivió la historia que un día ligó a ambas partes para siempre. Los predecesores de los habitantes que hace más de 600 años lucharon por recuperar la custodia ‘como leones’ la sacaron a la calle para rendirle honores sobre la alfombra infinita de juncos y el interminable palio de toldos.
Flores, plantas, reposteros, banderolas y un sinfín de ornamentos presenciaron el paso de la procesión desde su salida hasta el regreso a la colegiata San Benito Abad. La calle Mártires abrió paso al cortejo compuesto por los estandartes de todas las hermandades del municipio, los niños que este año han recibido la Primera Comunión y los seis, además de las autoridades. La custodia es una obra de orfebrería de mediados del siglo XVIII que cuenta con un león rampante a su pie. Debajo de un templete, va encima de un paso a ruedas que transportan los hermanos del Santísimo Sacramento en varios turnos. Su presidente la precedente con la campana y el farol, anunciado la llegada.
En la primera parada, en la calle San Pedro, la imagen de Cristo Rey preside el primer motete interpretado por la Banda Municipal de Música y el Coro Parroquial. Apenas unos minutos después, la comitiva sigue su curso al girar por la calle Herrerías, donde se tuvo lugar la segunda parada, esta vez con la imagen de san José. El olor a tomillo e incienso ya eran parte de la atmósfera que se crea en el Corpus Christi de Yepes.
Pero a través de la calle del Hospital Nuevo llega uno de los momentos más bonitos de la procesión. La estrechez de la vía y la belleza de la ermita de la Concepción elevan más, si cabe, la belleza del momento. En este edificio, recién restaurado, es donde se canta el tercer motete de la mañana, frente a un Cristo crucificado de gran belleza al que acompañan los símbolos eucarísticos del pan y el vino. Sin perder más tiempo, la marcha se reanuda para entrar en la calle Ancha. Este año se cantó el cuarto y último motete con la imagen de san Luis Gonzaga, para celebrar el 25º aniversario de la creación de la hermandad.
Ya sólo restaba atravesar la majestuosa plaza Mayor por encima de una alfombra de serrín con el escudo de la Misión Joven que se ha estado celebrando en los últimos días. A un lado queda el edificio de las Buhardillas (antiguo Palacio Arzobispal) con los escudos papales del siglo XVIII a la actualidad. Al otro, el templo Parroquial que va a recibir de nuevo a Jesús Sacramentado antes de su reserva.
Pero Yepes no va a abandonar tan rápidamente su devoción eucarística. El próximo sábado saldrá en procesión la Santa Reliquia del Santo Dubio, una reliquia de la sangre de Cristo que, tras su llegada en 1602, contribuyó a revalorizar este fervor y la procesión del Corpus Christi. Además, las dos semanas anteriores estuvieron llenas de actos en torno a las Jornadas Calderonianas, cuyo punto álgido fueron las rutas dramatizadas ‘El Yepes de Calderón’, dedicadas al dramaturgo que escribió ‘El Mágico Prodigioso’ para el Corpus de la villa.

Yepes defiende su corpus como un león Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león - Foto: Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león - Foto: Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león - Foto: Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león Yolanda Redondo
Yepes defiende su corpus como un león - Foto: Yolanda Redondo