Las autoescuelas reabren con 300 alumnos sin examinar

M.G
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La Asociación de Autoescuelas de Toledo asegura que se cumplirá con el protocolo de seguridad, pero critica el uso obligatorio de guantes en el examen de Tráfico por los riesgos en la conducción

Las autoescuelas reabren con 300 alumnos sin examinar - Foto: Yolanda Lancha

Toledo estrena hoy la fase dos y las autoescuelas también comienzan a ponerse en marcha tras dos meses y medio paradas. El arranque exige un estricto protocolo de seguridad que se ha ido perfilando en los últimos días para evitar contagios y mantener la actividad dentro de los parámetros marcados por el Gobierno. Estos centros tienen ahora que meter el acelerador  para intentar agilizar el tiempo perdido, pero la situación actual obliga a reabrir con cautela y acompasarse al ritmo de la Dirección General de Tráfico, que también ha tenido el freno echado durante la cuarentena, con lo que están pendientes del examen práctico de conducir cerca de 300 alumnos en la provincia.
El presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Toledo, Antonio Gutiérrez, asegura que llevan días preparando la vuelta a la actividad, que ya está en marcha desde hace días en Cuenca y Guadalajara, las provincias de Castilla-La Mancha más avanzadas en la desescalada, y mantiene que las autoescuelas se adaptarán al pie de la letra al decreto del Gobierno en relación a las medidas sanitarias e incluso algunas irán más allá y serán más restrictivas.
En relación a la presencia física de los usuarios en estos centros, Gutiérrez confirma que el aforo será del 30%, con lo que la afluencia dependerá del tamaño de los locales. La provincia dispone de 150 autoescuelas, de las cuales más de una veintena se ubican en Talavera de la Reina, ya que en los últimos años se ha incrementado bastante la implantación de autoescuelas de Madrid en Toledo.
El protocolo es estricto y necesario, pero al presidente de la Asociación de Autoescuelas, le llama la atención la obligatoriedad de que los alumnos lleven guantes durante la conducción para los exámenes de Tráfico. «Me parece una barbaridad y no se puede garantizar la seguridad». En este caso, se refiere al agarre del volante, entre otras cosas, y reconoce que a muchos usuarios les sudan las manos por nervios, con lo que el problema se agrava más allá de la incomodidad de usar guantes cuando lo único obligatorio en la mayoría de los sectores es la mascarilla.
Sobre las medidas a tomar, Gutiérrez subraya que las autoescuelas serán las encargadas de desinfectar y de airear el vehículo cada vez que un alumno termine su clase o su examen. En su caso, dispone de hace días de productos desinfectantes y de mascarillas «porque lo importante es que tanto los usuarios como el examinador estén seguros», e invita «al sentido común» en relación con las medidas de protección.
Por otro lado, las autoescuelas también se han puesto de acuerdo para no acudir con frecuencia a Tráfico para aportar o retirar documentación y, de momento, se canalizará a través de Fedeto y un miembro de su personal será el encargado de este trámite. En realidad, este servicio ya se venía realizando, pero ahora se volverá imprescindible para garantizar que no se concentre la gente en la Jefatura de Tráfico.
crisis económica. Las autoescuelas están sufriendo el parón obligatorio de dos meses y medio. De momento, aún es pronto para evaluar las pérdidas, aunque ya son importantes al permanecer cerradas desde mediados de marzo. Gutiérrez insiste en que habría que evaluar cada negocio en particular, pero sí avanza que habrá usuarios que desistan y no continúen de momento con el carné de conducir «porque después del parón necesitarán clases prácticas extras y supone más dinero».
«Estamos ante una situación muy nueva, pero muy tocados por haber tenido que cerrar». Sin embargo, dentro de las circunstancias también están contentos por el hecho de retomar ya la actividad para intentar paliar en lo posible la situación. En otras provincias españolas, sin ir más lejos, se pronostica el cierre de una de cada cuatro autoescuelas en los próximos meses.

tráfico. Gutiérrez sabe de antemano la importancia de que  la Dirección General de Tráfico agilice en lo posible la sobrecarga que tendrá que soportar de exámenes teóricos y prácticos congelados desde mediados de marzo. «Nunca he sido partidario de que haya exámenes en agosto, pero esta vez es distinto porque se necesita y es un punto a tener en cuenta», sostiene Gutiérrez.
Sin embargo, el hecho de que  se habilite entero este mes vacacional tampoco garantiza que vaya dándose salida con agilidad a los exámenes pendiente más los nuevos porque también dependerá del personal de Tráfico aún con el plan de choque que se ha diseñado, «porque habrá examinadores que pedirán esas fechas de vacaciones».