Plan contra la Pobreza Energética ha ayudado 76.000 familias

S.L.H
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En rueda de prensa, el director general de Acción Social, Ramón Lara, el presidente regional de Cruz Roja, Jesús Esteban, la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, y el delegado provincia de Cruz Roja en Toledo, Juan Carlos Santos.

El Plan contra la Pobreza Energética desarrollado por la Junta, de la mano de Cruz Roja, ha beneficiado en esta legislatura a más de 76.000 familias, 35.000 de ellas con hijos menores de edad. En 2018, 22.000 familias han sido beneficiarias.

El Plan contra la Pobreza Energética, ha recordado en rueda de prensa la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, nació en 2016 tras constatar la "realidad trágica" de que muchas familias atravesaban dificultades básicas como encender la calefacción en invierno, tener agua caliente o disponer de luz en el hogar. Este plan, añadió, fue dirigido en un primer momento a aquellas familias con hijos menores de 16 años, pero la radiografía de la región ha provocado que se fuera ampliando a otro tipo de beneficiarios como personas mayores o familias sin hijos pero que, por diversos motivos, no disponen de renta para costearse el pago de los suministros energéticos básicos como son la luz, el gas o el agua.

Por ello, aunque al comienzo del plan la ayuda que Cruz Roja se encarga de hacer llegar "con discreción" a los beneficiarios era de 150 euros anuales, luego se amplió a dos pagos de 150 euros cada año. También se comenzaron a abonar solo en invierno, pero luego la Junta de Comunidades estimó la necesidad de abonar estas cuantías a lo largo de todo el ejercicio en función de las necesidades de las familias y personas beneficiarias. Con la entrada en vigor del Bono Social, añadió Sánchez, "también se comenzó a ayudar a pagar el 50% de la factura energética a los consumidores severos para que no tuvieran cortes en los suministros energéticos". 

El plan prevé también que si se da la circunstancia de que a alguna familia se le corta la luz o el gas, esta se reponga en menos de 24 horas.

La novedad para la convocatoria de 2019 son actividades de formación en ahorro energético para "mejorar la eficiencia energética en los hogares y minimizar los costes de estos suministros básicos", detalló la responsable de Bienestar Social. 

Desde 2016, detalló Sánchez, se han beneficiado del Plan contra la Pobreza Energética un total de 76.000 familias, de las cuales 35.000 tienen hijos menores de edad.

Además se ha evitado la paralización de estos suministros o, en su defecto, la reposición inmediata en un total de 1.577 ocasiones.

En 2018, 22.000 familias se han beneficiado de estas ayudas, de las cuales 10.000 tienen hijos menores de edad. Además, se han evitado 643 cortes de suministro. "Creo que son datos importantes y que llegamos a todas las familias que lo necesitan", celebró la consejera. 

A preguntas de la prensa sobre el número de personas solas que también han recibido estas ayudas, Sánchez informó de que en 2018 han sido un total de 649, entre las que se incluyen no solo mayores que viven solos, sino también familias sin hijos que "no son fijos de los servicios sociales" pero que, por circunstancias extraordinarias, se ven inmersos temporalmente en una situación de vulnerabilidad extrema.

En este punto, la consejera incidió en que las personas mayores que viven en soledad "son una preocupación creciente para el Gobierno" y, por ello, "estamos reflexionando y estudiando medidas para que no sean personas vulnerables", y si eligen la soledad como modo de vida, que sea por voluntad propia.


 

EN CLM LA GENTE YA NO ELIGE ENTRE CENAR O PONER LA CALEFACCIÓN. 

Por su parte, el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Jesús Esteban, recordó que una vez que los servicios sociales de la Junta aprueban que esa familia debe recibir la ayuda, Cruz Roja se la hace llegar en menos de dos días. Asimismo, reconoció que desde que se puso en marcha este Plan en la región las familias ya no se ven obligadas a elegir entre poder cenar o pagar la luz o la calefacción, como sí ocurre en otras partes de España. Y lo que es más positivo, añadió el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, "no hemos sufrido ninguna otra desgracia relacionada con braseros y demás métodos rudimentarios para calentar el hogar". 

Cruz Roja, además, cuando ya está en contacto con estas familias las introduce en otros itinerarios que desarrolla la organización como son, por ejemplo, los de empleo, "con un 30% de éxito en la búsqueda de un empleo" o el programa de éxito escolar, donde voluntarios de la organización acuden "a los hogares a ayudar a los niños a hacer los deberes, a jugar con ellos, les enseñan valores y, además, les dan la merienda por si luego no puede merendar", citó Esteban.