El secreto está en el adoquín

M.G
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El constante tráfico de autobuses y vehículos por la zona ha deteriorado el pavimento en poco tiempo. La empresa adjudicataria de la repavimetación utilizará losetas y adoquines decantería más resistentes que los actuales

El secreto está en el adoquín - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Obras y más obras en el entorno del Alcázar. A pesar del esfuerzo económico y de intentar cuidar el adoquinado de esta zona lo cierto es que el peso de los autobuses urbanos en su constante ir y venir y la intensidad del tráfico rodado han terminado convirtiendo en malditas las cuestas de Carlos V y de Capuchinos y las calles Unión y Paz desde hace años. El problema arrastra desde hace una década y el Ayuntamiento ha intentado solventarlo y parchearlo en varias ocasiones, pero el pavimento no da para más y el deterioro provoca gastos y reparaciones habituales. Si bien, parece que esta vez las obras pueden dar un mejor resultado porque la empresa que está ejecutando este plan de repavimentación, ‘AM Alonso’, utilizará materiales más resistentes.
En esta ocasión, está previsto sutituir las losetas y los adoquines deteriorados por otros de cantería que garantizan más adherencia. También el mortero será de más calidad para evitar el deterioro. En una obra de estas características la elección de los materiales se convierte en complicado reto, puesto que más allá de que el pavimento sea duradero hay que mirar que sea acorde en una Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
‘AM Alonso’, la empresa que ejecuta las obras, está convencida del éxito de esta repavimentación porque la elección de los materiales es clave para que las losetas y los adoquines no se desplacen y ofrezcan un firme compacto a pesar del peso del tráfico rodado.
Esta obra cuenta con un presupuesto desahogado. En principio,  se calculó cerca de 230.000 euros para estas calles y otras tres más del Casco, pero finalmente se adjudicó por 197.514 euros, a los que hay que sumar otro contrato menor para la cuesta de los Capuchinos.