Arrancan con normalidad las obras del entorno del Alcázar

M.G
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Arrancan con normalidad las obras del entorno del Alcázar - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

La intervención se inició a las nueve de la mañana, una vez cortado el tráfico en la Cuesta de Carlos V. La empresa 'AM Alonso' cumplió con el plan previsto para la jornada, la retirada del material en mal estado para iniciar la reposición.

Todo organizado y sin problemas. Así arrancaron esta mañana las obras de repavimentación en la cuesta de Capuchinos y en los alrededores del Alcázar, una intervención necesaria debido al estado del adoquinado que se prolongará durante dos meses. Las obras suelen ser siempre molestas y más en una zona tan transitada, pero el Ayuntamiento ha decidido poner en marcha las máquinas en el mes de julio, ya que en verano baja el volumen de vehículos que acceden al Casco, el tiempo es más propicio y las obras provocan menos trastorno.
Es la segunda vez que se actúa en el entorno del Alcázar este año. En marzo se llevaron a cabo obras de reparación en las cuestas de Carlos V y de Capuchinos para solucionar los socavones producidos por el desplazamiento de losetas y adoquines. Estos trabajos duraron semanas y la empresa responsable de las obras, ‘AM Alonso’ (Antonio Miguel Alonso e Hijos), centró la remodelación en la colocación de nuevos adoquines con mayor rugosidad y adherencia para que el pavimento sea más duradero y no haya que reparar esta zona cada dos o tres años.
La intervención costó poco menos de 50.000 euros y la ejecutó esta conocida empresa que trabaja a menudo en la ciudad, como demuestra la remodelación  de la Bajada de los Desamparados, el proyecto del Paseo Federico García Lorca y la primera fase de adecentamiento del parking disuasorio de Santa Teresa.
Esta vez, la Cuesta de Capuchinos y las calles Paz y Unión protagonizarán esta segunda intervención, cuya primera fase finalizará el 12 de septiembre. El calendario manda y los trabajos deben realizarse a buen ritmo para no entorpecer la Vuelta Ciclista a España, que tiene previsto recalar en Toledo el 13 de septiembre. Si bien, la interrupción de las obras será temporal, puesto que está previsto retomarlas tres días más tarde.
Ayer se marcaba como primer día de la intervención y la jornada transcurrió con normalidad, sin incidencias ni problemas de última hora. El tráfico rodado se ha cortado a las nueve de la mañana y únicamente se dio paso  a Zocodover y a la cuesta de Carlos V a los taxis, a usuarios con acceso, en horario de 11 a 22 horas, y a vehículos para carga y descarga. La Policía Local y los Agentes de Movilidad realizaron un control férreo en la zona y desviaron el tráfico por Santa Fe y por Túnel de Sindicatos.
Los autobuses urbanos han vuelto a ubicar sus cabeceras en Gerardo Lobo, un traslado al que ya están acostumbrados en distintas fechas,  como ocurre en Semana Santa y en otros días señalados. Además, se fletan autobuses lanzadera que comunican con la calle Cervantes y Zocodover, una lanzadera destinada a personas con problemas de movilidad.
Quizá la estampa m ás curiosa la está ofreciendo el autobús turístico, que realizó sus paradas en la calle Paz utilizando la marquesina de los buses municipales. Y lo mismo ocurre con el trenecito turístico, que también ha realizado su parada allí a pesar de que en la calle ya había obreros iniciando los trabajos de repavimentación. Sin embargo, la Concejalía de Movilidad lo ha incluido así en el plan de tráfico acordado recientemente.
La obra se ha iniciado con rapidez en la cuesta de Capuchinos. Sobre las diez de la mañana ya se habían levantado más de seis metros cuadrados de adoquinado para iniciar la reparación. Se respiraba tranquilidad en la calle gracias a los cortes de tráfico y los peatones transitaban sin problema, aunque algunos comentaban sorprendidos que esta zona estaba en obras con demasiada asiduidad, ya que se realizó una gran intervención hace una década, a cargo de los fondos del Plan E, pero no fue duradera y las máquinas volvieron en  2013 y 2014 para parchear zonas deterioradas. Sin embargo, la obra de mayor calado se produjo en el otoño de 2016.