Tauromaquia en Toledo: Perdidos 3 millones y 7.500 salarios

Dominguín
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Los sectores que facilitan los festejos taurinos sufrirán mermas muy importantes en sus ingresos esta temporada 2020. Las administraciones públicas dejarían de percibir más un millón doscientos mil euros por todo lo que genera el mundo del toro

La suspensión dejaría sin 867 servicios veterinarios cuantificados en unos 300.000 euros. - Foto: Dominguín

La provincia de Toledo es, a nivel nacional, de las más destacadas donde se desarrolla a lo largo del año la actividad taurina. Partiendo de los datos ya enunciados en este diario en el mes de enero de manera pormenorizada, vamos a reflejar cual puede ser la repercusión económica y laboral de todo aquello que rodea el sector que nos son los toreros y el ganado a lidiar.
Han sido 99 localidades las que celebraron eventos en 2019, fueron 100 en 2018 y 97 en 2017, por lo que hay una continuidad de los municipios de la provincia abren sus puestas a la tauromaquia. El número de festejos autorizados el año pasado fueron 422, cuyo dato ha sido punto de partida para realizar el estudio, restando los 6 ya celebrados a principio de año y empleando el rango de los diferentes tipos que se organizan, ya sean populares o de profesionales.
Partiendo de la posición en la que la temporada quedase en blanco y que en Toledo no se celebrase desde el 14 de marzo ningún festejo, caso que esperemos no sea así y que pudiese llevarse a cabo algunos en el último tramo del año, vamos a pormenorizar cuantificar y valorar todo el impacto económico y laboral que sufrirá en la provincia.
Todo lo que engloba los festejos taurinos, lleva implícito la influencia en muchísimos sectores, suponiendo unas altas cantidades de dinero, aparte de lo que reciben los profesionales del toro en concepto de salario (toreros, novilleros, rejoneadores, banderilleros, picadores, mozos de espadas y ayudas), y lo que repercute en las ganaderías. Ambos colectivos son los principales y los que por ende mayor volumen de dinero mueve, siendo en muchas ocasiones, esta su principal actividad económica no teniendo más ingresos que los de la temporada, pero concretamente, en este análisis vamos a atender a lo que además de estos colectivos genera la tauromaquia en la economía.
Este tejido reparte hasta 7.500 salarios en los pocos meses de actividad y los salarios están cuantificados en casi dos millones de euros en la provincia; dato muchas veces desconocido y que supone un pulmón muy importante para el tejido productivo de la tierra.
El colectivo veterinario, es el que más recibe de la producción taurina. Teniendo en cuenta que con los datos del año pasado quedarían 414 festejos por celebrarse, de diferentes categorías, donde en su mayoría actúan dos colegiados, siendo tres en los 39 festejos con los del castoreño. Esto lleva implícito que también realizan el control sanitario de las canales, por las que reciben sus emolumentos, los certificados de corrales y los diferentes impresos y material para sus funciones. Esto repercutiría a 867 servicios veterinarios, suponiendo un global que asciende a más de 300.000.
Los equipos médicos que asisten a los festejos taurinos, son muy numerosos y aunque muchos son habituales, el número de actuaciones hace que sean unos de los más perjudicados. De quedar la temporada a cero no se podrían contratar para los espectáculos: 453 cirujanos, más de 150 anestesistas, 414 médicos ayudantes, 414 médicos de traslado de UVI y 828 ATS. Son entre todos 2.259 sanitarios que no van a poder trabajar este verano, suponiendo que dejarán de percibir al menos 295.000€ en global.
Las empresas de transporte sanitario, cuentan con vehículos que están destinados de manera exclusiva para la temporada taurina. No realizarán 514 servicios entre las UVI Móvil y las ambulancias de Soporte Vital, lo que hará que no puedan trabajar en ello los 1.082 Técnicos de Emergencias Sanitarias que deben ir en ellos. La cuantía que de quedaría este año sin percibir ascienden a 154.000 euros. Por otro lado, a excepción de Villaseca e Illescas, en los 97 municipios que se organizan toros, se ha de contratar Quirófanos Móviles, siendo los festejos perdidos 393, lo que supondrían en torno a 118.000 euros.
En la provincia hay que contratar el montaje de 59 plazas de toros portátiles, ello supone que además de no poderse instalar, los trabajadores de montaje y desmontaje, como los transportes de estas estructuras, no realicen sus trabajos habituales. Supondrán 265.000 euros que no llegarán a los propietarios y empleados, cuantificando el total 1.003 jornales necesarios.
El transporte será otro de los perjudicados, pues los festejos taurinos movilizan una serie importante de vehículos para desplazas animales y materiales. Teniendo en cuenta los 414 festejos que no se llevarían a cabo, en todos ellos es necesario por lo menos contabilizar un transporte por evento para llevar los animales bravos, a lo que hay que sumar el transporte de los bueyes en otros vehículos, los camiones para caballos de picar y los arrastre. Los transportes de las estructuras de plazas de toros y estructuras móviles para encierros y sueltas, también repercute en este sector, y sus adyacentes como pueden ser los talleres, y el gasto en combustible. Sólo en el transporte de animales para los festejos se dejaría de inyectar al sector por lo menos 165.000€ y más de 500 salarios.
La provincia tiene erradicada en su territorio tres cuadras de caballos de picar, Equigarce de los hermanos Cedillo en Mocejón, Álvaro Rodríguez en Cabañas de la Sagra y ‘El Charcón’ en Alcañizo. Las tres empresas quedarán paradas por completo con decenas de animales que se cuidan, alimentan y preparan todo el año para dar servicio a los festejos de todo el país. Pero en Toledo habría que celebrar aún 39 festejos en los que se requerirían su presencia, no llegando a recibir los más de 46.000€ euros por el trabajo realizado.
La mayoría de su personal discontinuo en cada celebración para vestir y desvestir los equinos, salir a las plazas como monosabios y realizar el transporte de los mismos, cuantificándose en alrededor de 200 jornales. Complementando esta función están los que aportan los arrastres bien sean con mulas o caballos, que casi todos los festejos lo tienen instaurado. Vienen a ser 60 servicios que cuestan unos 15.000 euros y dejan 180 jornales en sus trabajadores.
No hay festejo taurino que no se publicite como tal con cartelería amplia en tamaño y visual, folletos de mano, marketing en medios de comunicación y portales de internet, así como la impresión de los taquillajes para las entradas. Entre los festejos que utilizan las coberturas de última generación como portales especializados y medios de comunicación, dejarán de aportar más de 30.000 euros a esos sectores. Por otro lado, las empresas de impresión y cartelería, son utilizadas en mayor o menor medida para anunciar los eventos de cada municipio que celebre toros. Partiendo de un gasto medio por municipio de unos 400 euros, aunque hay festejos que superan con creces esta inversión, son cerca de 60.000 euros que no entraran en los ingresos de estas empresas.
Cada vez que los toreros y sus cuadrillas se desplazan a torear, necesitan de alojamientos para vestirse y restaurantes para comer o cenar. Estas empresas hosteleras, verán con el parón taurino una merma en los emolumentos en su balance. Teniendo en cuenta que las cuadrillas de festejos picados mueven más gente, y las demás se van ajustando a las necesidades, de los 39 festejos picados y sus 300 euros de gastos medios por espada, a los 61 de profesionales en festejos sin picar a unos 180 euros de media por novillero, nos daría una suma cercana a los 70.000 euros.
A esto no le está sumado el gasto que hace a la hostelería el aficionado que asiste a los festejos, que es normal que gasten en comidas, cenas, alojamientos, o simplemente refrescos y bocadillos, que por los miles de asistentes que van a los cosos en la provincia, sería una cantidad muy importante sin determinar.
Hay servicios adyacentes que son necesarios para la tramitación de los festejos, que las realizan las gestorías especializadas, que tendrán que cerrar la persiana esta temporada. Aproximadamente se les requieren para unos 90 servicios en la provincia, elevando esto a 45.000 euros. Otro servicio profesional que dejaría de prestarse es la de los arquitectos o aparejadores, que tienen que informar sobre las condiciones de las plazas e instalaciones de los festejos. Se hacen alrededor de 110 informes de técnicos que no recibirán este año unos 44.000€ por su trabajo.
Para que los festejos se celebren con normalidad, se necesita personal auxiliar que hay en plazas de toros, como son los porteros, taquilleros, areneros, acomodadores… Muchos de ellos son meros colaboradores que están encantados en participar en el festejo sin recibir compensación monetaria, pero los hay que sí que cobran por ello. Los porteros son necesarios para los controles de acceso y los taquilleros para efectuar la transacción con el espectador, son unos 170 servicios los que faltarían de realizar, entre festejos de profesionales y los populares en los que se cobra una entrada por acceder. Son sobre 900 jornales que se acercan a los 77.000 euros entre todos los eventos de lo que restaría de temporada.
Las administraciones públicas también verán sus ingresos mermados, pues el sector taurino realiza una serie de ingresos en concepto de tasas oficiales, IRPF de los profesionales que actúan, IVA de las entradas que se venden y Seguridad Social. Estamos hablando de más de 1.221.000€, repartidos en los 14.000 euros de tasa de la Junta de Castilla La Mancha, algo más de 193.000 euros del IRPF de los profesionales que actúan, el cerca de medio millón de euros de IVA y más de medio millón de euros de Seguridad Social, del que las empresas aportaban cerca de 447.000 euros y los profesionales más de 66.000 €.
En definitiva, la paralización del sector si no se celebra ningún festejo en lo que queda de temporada, sería un palo importante al sector que rodean los eventos en la provincia, sin tener en cuenta los dos capítulos más importantes que son los toreros y el ganado, que sufrirán directamente esta crisis en el tiempo que no puedan celebrar su actividad laboral ni vender los animales que son criados para los diferentes festejos.
Más de 7.500 salarios se verán afectados, algunos que basaban su actividad principalmente al toro, y una administración pública que pocas veces se tiene en cuenta pero que solamente en este sector recortará sus ingresos en cantidades muy importantes. Todo ello se acerca a los tres millones de euros que se perderán y que esperamos que cuando el año 2021 la situación se normalice, todo vuelva a su cauce normal.