La apertura de terrazas al 50% en el Casco será complicada

J. Monroy
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La Asociación de Hostelería recomienda a sus socios prudencia ante la incertidumbre y porque no podrán volver a meter a quien saquen de los ERTEs

La apertura de terrazas al 50% en el Casco será complicada - Foto: ï»Yolanda Redondo

Con la entrada mañana en la Fase 1, los bares de la provincia de Toledo podrán abrir sus terrazas hasta en un cincuenta por ciento. La situación, apuntan desde la Asociación Provincial de Hostelería, parece complicada en barrios como el Casco histórico, donde se junta una doble problemática. Por un lado, está el tamaño de las terrazas, en su mayoría muy pequeña, por lo que no es productiva la apertura. Además, en muchos de los establecimientos la clientela en su mayoría la componen unos turistas que ahora no están viniendo. Por lo demás, la Asociación está afrontando la desescalada del confinamiento y el reinicio de la actividad con más incertidumbres que certezas.
El presidente de los hosteleros, Tomás Palencia, explica esa incertidumbre. Mañana solo podrán abrir quienes tengan terraza y al cincuenta por ciento. «Nosotros nos estamos reuniendo mucho con el asociado, informándole de los cambios que hay, explicándole las medidas higiénicas y sanitarias que hay que tomar, y al final quien decide si abrir o no abrir es el propio socio, que harán sus cuentas y verán si les conviene o no les conviene», explica. «Yo les estoy diciendo que hagan muchísimas cuentas y que vean si les es conveniente lanzarse a abrir», apunta Palencia.
Porque la situación se complica más de cara a la Fase 2, donde se podrán abrir todos los locales. Palencia explica que «para abrir un negocio, en primer lugar hay que aclarar varias cosas, porque no sabemos si en la Fase 2 nos dejarían abrir restaurantes al cincuenta por ciento de su capacidad, o como viene en la norma puesto ahora mismo, el treinta por ciento». La viabilidad del negocio será, por lo tanto, muy distinta dependiendo de estas circunstancias.
Más allá, habrá que tener en cuenta la situación de cada uno de los locales. En el Casco histórico, hay bares con terrazas muy pequeñas para las que abrir mañana sería inviable, porque lo harían con dos mesas. La apertura de restaurantes puede ser muy complicada. Palencia pone su propio ejemplo:«en el Asador Palencia de Lara vivimos en un ochenta y cinco o un noventa por ciento del turismo, sobre todo, turismo extranjero. Si todavía no están abiertas fronteras, no tengo movilidad intracomunitaria, ¿qué hacemos abriendo en el Casco, sin no sabemos si los museos van a estar o no abiertos?». De ahí su apuesta por la paciencia.
Pleno de ERTEs. No en vano, el mayor gasto de los locales de hostelería está en salarios y Seguridad Social. En estos momentos, Palencia estima que la hostelería toledana estará casi en un cien por cien de ERTE. Pero en el momento en el que las empresas los toquen, aunque sea para dar un servicio muy reducido, comienzan los gastos.
Otro problema es una normativa compleja, que está llevando a múltiples denuncias a nivel nacional a establecimientos que han superado aforo. Todo el mundo va a estar muy pendiente de lo que va a hacer la hostelería desde el día uno, «y todos vamos a ser un policía en la calle, y al final los responsables de cada negocio son los hosteleros».
En esta situación, el mensaje de los hosteleros a su Asociación es que luche mucho por el sector y que intente mediar para que las medidas sean viables, y al final poder abrir con dignidad y viabilidad el negocio. Palencia concluye apuntando que los hosteleros lo que quieren es abrir y trabajar «con cierta dignidad» al mando de sus negocios.