Ritmos del ciclo de la vida

C.M
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La etnomusicóloga y cantante Judith Cohen impartió un Taller Musical sobre música sefardí en el que rememoró las melodías de una música llamada a celebrar, siempre, «que la vida sigue»

Ritmos del ciclo de la vida - Foto: Ángeles Visdómine

En torno a Judith Cohen, atentos y risueños, los participantes en el taller musical ‘Descubriendo la música sefardí’ escuchaban con curiosidad los apuntes que sobre la tradición, los ritmos, el origen y las letras sefardíes reglaba la etnomusicóloga y cantante tan preciada por el Museo Sefardí. Ante ella, sentados en semicírculo, los inscritos en esta actividad respondían a las preguntas que Cohen iba lanzando tanto para saber el nivel de conocimiento de sus aforo como para contextualizar una música destinada, en la mayoría de los casos, para celebrar que «la vida sigue».
De hecho, apuntó esta investigadora  de las canciones tradicionales sefarditas -descendientes de Turquía, Marruecos, Grecia y los Balcanes, hasta otras que provienen de España y Portugal- que este «importante valor» de la música se confirma porque «los rabinos animaban a las mujeres a que cantasen y tocaran los panderos para que la gente no se entristeciera» durante su salida tras la expulsión.
Por ello, la cantante ofreció un repertorio -tamizado por las concisas explicaciones- en el que recorrió el romancero -que las «mujeres cantaban a sus pequeños a modo de nana»-, y las canciones del ‘Ciclo de Vida’, del ‘Ciclo Festivo Judío’, y las centradas en asuntos amorosos, humorísticos o satíricos.
Así, Judith Cohen, cantaba el mismo romance con el ritmo propio de Marruecos y mostraba sus variaciones interpretándolo como se escuchaba en Turquía. Y lo hacía con los instrumentos de ese tiempo y con los ritmos asimilados por cada uno de los pueblos mostrando los panderos -el redondo y el cuadrado, este último prácticamente desaparecido y sólo conservado en Marruecos- creados en Marruecos de forma artesanal y decorados con henna. Los utilizó para interpretar algunas de las canciones que se cantan a las novias en día de su boda, música cantada y tocada por mujeres porque, señaló, «lo importante era alegrarla en su día»