La alcaldesa de Bayuela, indignada por las pocas mascarillas

J.M.
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El Gobierno ha dado 150 unidades a este pueblo de la Sierra de San Vicente, que suma 312 vecinos con más de 65 años

La alcaldesa de Bayuela, indignada por las pocas mascarillas

La alcaldesa de Castillo de Bayuela, Julia Fernández, estaba ayer para pocas bromas. Le duraba el enfado del pasado día 7. Entonces, un trabajador de la Diputación entregó al Ayuntamiento de la Sierra de San Vicente 150 mascarillas cursadas por el Gobierno de España. «Tarde y mal. O se dan para todos o no se dan», concluía en palabras a este diario.
Bayuela frisa el millar de habitantes, con un tercio de la población con más de 65 años. «¿Las hago cuatro trozos? No soy Jesucristo con los panes y los peces», se preguntaba indignada por la insuficiencia de la mercancía para la distribución a la población de riesgo.
El pueblo suma más de 300 habitantes en edad de jubilación y 14 empleados municipales. La alcaldesa pone por delante estas cifras para evidenciar la imposibilidad de efectuar la recomendación del Gobierno de España de abastecer en primer lugar «a los colectivos más vulnerables, a los operarios municipales de limpieza y residuos sólidos, empleados del transporte público urbano, trabajadores sociales».
«Demandamos a la institución (Diputación) que nos explique cómo realizar el reparto», sugería el Ayuntamiento por las redes sociales horas después de recibir el envío. El Consistorio de la Sierra de San Vicente había capeado el temporal sin recibir ningún material de las administraciones públicas. Con todo, había conseguido entregar 2.000 mascarillas, a razón de dos por empadronado, y 600 geles de 200 mililitros a los hogares.
«Me parece indignante», proseguía la alcaldesa por lo exiguo del envío del Gobierno de España en un municipio que ha salvado la crisis sanitaria sin enfermos locales y solo dos infecciones fuera del municipio. Además, señalaba que se trataba de mascarillas quirúrgicas, por lo tanto con una función útil de cuatro horas.
Fernández comentó que la recepción obedecía al criterio seguido en el resto de las localidades. «No es que me hayan dado menos que a otros», apuntaba sobre el reparto de 70.200 mascarillas entre los municipios de población inferior a los 20.000 habitantes en la provincia.
El Ayuntamiento ha guardado estas 150 unidades, junto con otras ya almacenadas, para la entrega a los vecinos a demanda y en previsión de un posible rebrote más adelante.
Fernández aprovechó también para sacar la cara por los alcaldes y concejales de los municipios que han protegido a los vecinos sin cobrar un sueldo.