Libres de cableado

C.M.
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Libres de cableado - Foto: David Pérez

El Consorcio vuelve a demostrar, tras la finalización del proyecto de rehabilitación de dos inmuebles en la calle Buzones y Merced, que la eliminación del cableado esposible cuando existe voluntad. Y en su caso, también infinita paciencia

La eliminación del cableado pudiera ser, casi con toda seguridad lo es, una de las asignaturas pendientes del Casco histórico de una ciudad que, a pesar de contar con el ‘privilegio’ de ser Patrimonio de la Humanidad, no termina de ejecutar esta tarea con la eficacia y continuidad que debiera. Una realidad que -consuelo de tontos- es un mal compartido por un grupo, el de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, que en su última asamblea (del 10 de este mismo mes) solicitó la puesta en marcha de una legislación específica sobre financiación y cableado.
El asunto se presenta complejo, ya que además de los múltiples inconvenientes derivados de actuar sobre esta suerte de ‘suelo bendito’ conservador de patrimonio, las compañías suministradoras -auténticos lobby- de los servicios son muy reticentes a evitar los cableados en edificios históricos por su elevado coste y, claro está, los ayuntamientos no cuentan con los recursos económicos necesarios para sufragar estas intervenciones.
Pues bien, haciendo de granos pequeñas montañas, el Consorcio lleva años ocupándose de esta cuestión integrando en todas sus intervenciones la acometida de la zanja única para eliminar el cableado exterior. Lo hace -todo hay que decirlo- con santa paciencia porque ni los unos ni los otros están dispuestos a interceder y negociar para el proceso sea más sencillo.
Sin embargo, y utilizando el tan coreado lema -deportivo y político- del ‘sí se puede’, la institución exhibe los ejemplos de estas actuaciones denotando la transformación significativa entre el ‘antes’ y el ‘después’. Ha vuelto ha mostrarlo en la intervención, a punto de finalizar, de rehabilitación de dos inmuebles en las calles Buzones -número 2- y Merced -numero 3-. Por supuesto, junto a la actuación de los dos edificios, se han renovado ambas vías públicas con la inclusión de la zanja única y la mejora del pavimento.  
Con un presupuesto de 322.000 euros y un plazo de ejecución de 14 meses, el proyecto -perteneciente al sector 20 del Plan Especial del Casco Histórico- ha demostrado que la eliminación del cableado es posible siempre y cuando la voluntad es firme; sólo indicar que esta intervención se ha desarrollado en una de las calles más estrechas de la ciudad y que se ha intervenido en un tramo de calle -de 30 metros- en el que se ha ejecutado la ‘famosa’ zanja única para eliminar el cableado exterior y, al mismo tiempo, integrar las acometidas de agua, saneamiento y electricidad para el resto de edificios de la vía y del interior de las viviendas.
Sobre los objetivos ya logrados del proyecto, apreciar que se han rehabilitado con criterios de mejora energética los dos inmuebles citados que, dicho sea de paso, presentaban un importante deterioro y tenían prácticamente todas sus viviendas ocupadas. En concreto, se ha actuado en el edificio número 2 de la calle Buzones y en el número 3 de la calle Merced, en ambos se han recuperado la composición original de las fachadas no solo restaurando los revocos y cambiando las carpinterías, sino actuando con criterios de eficiencia y sostenibilidad, aplicando aislamiento y unificando todos los faldones de la cubierta», tal y como apuntó en su día -en febrero de 2018- el gerente del Consorcio.