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Soñada gesta solidaria de Esaú Fernández

Mario Gómez
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El diestro sevillano, mocejonero de adopción, cerró una gran temporada mostrando todas sus cartas en una encerrona solidaria

'Liviano', lidiado en tercer lugar, fue indultado - Foto: Mario Gómez

No había mejor forma para abrochar una temporada, y ojalá cerrar un periodo pandémico que estoquear cuatro toros de diferentes ganaderías a beneficio de una causa como la de Cáritas Parroquial de Mocejón. Por eso, Esaú Fernández, camero de nacimiento y mocejonero de adopción, organizó un festejo con astados de primer nivel para mostrar y demostrar concepto y capacidad.

Y como si supiera lo que guardaba cada uno de los animales en su interior, el diestro sevillano, fue lidiándolos de menor a mayor juego, para acabar la tarde con seis orejas, tres rabos y un derroche de toreo y felicidad en los tendidos.

Se guardó un minuto de silencio antes de romper el paseíllo y pronto hizo acto de presencia el primero de la tarde. Un animal colorado de El Freixo, que no terminó de emplearse en ningún momento y que desde el paso por el caballo todo lo hizo queriéndose quitar las telas de la cara. A pesar de pretender ahormarlo con suavidad, no descolgó en ningún momento y el lucimiento no era posible.

Esaú Fernández dio la vuelta al ruedo junto a Ricardo del Río tras el indulto de 'Digno'Esaú Fernández dio la vuelta al ruedo junto a Ricardo del Río tras el indulto de 'Digno' - Foto: Mario Gómez

En segundo lugar, saltó un notable toro de El Pilar. Esaú no se dio coba, y se plantó en el centro del anillo presentando la muleta muy plana y por delante. 'Campito' acudió presto y se vivieron los primeros momentos vibrantes de la tarde. Profundas eran las embestidas y largo lo llevaba el espada. Un animal que pareció dañado, pero que el ímpetu pudo más que la merma y se vivieron momentos de toreo caro. Calidad y fondo a raudales, que permitió un final de cercanías en el que el sevillano toreó a placer rematando con varios circulares y luquesinas. La estocada fue de libro, y paseó un rabo en consonancia con el premio póstumo de la vuelta al ruedo a un gran animal.

La tablilla anunció al tercero como 'Liviano', pero de liviano solo tuvo el nombre. Embestidas de peso y romana y presencia de toro de plaza de categoría superior. Pronto se comenzó a ver que se trataba de un gran toro. Derrochó ímpetu y ya en el saludo capotero hincó los pitones en el albero. Soberbia fue la lidia de Rafael González, como casi siempre, en un tercio de banderillas donde se desmonteraron Roque de Vega y Antonio Olivencia, a quien Esaú brindó este toro, en el que se despedía de la profesión, cortándose la coleta al finalizar el festejo. Empezó Esaú de rodillas en los medios e instrumentó un toreo encajado y de trazo largo. Pudo gustarse al natural y torear poderoso con más de media muleta en el albero. Faena larga y animal que mantuvo la entrega y la codicia. Aguantó 'Liviano' y la petición de indulto se materializó al tomar Esaú la faena y reclamar el respetable que continuase la faena. Indulto y máximos trofeos para el espada, cuya felicidad se manifestaba en su rostro.

Pero sin duda el mejor del cuarteto fue el cuarto. Un toro bien hecho de Victoriano del Río que apretó en varas y al que Benedicto Cedillo dejó un buen puyazo en el segundo encuentro, aguantando el empuje y echando bien el palo. En la muleta colocó la cabeza haciendo el avión y se encontró el diestro un animal mejor aún que el anterior. 'Digno' tuvo duración, bravura y sobre todo mucha trasmisión, que es lo que hizo que tuviera un mayor eco la faena. Tuvo la virtud de ralentizarse al llegar al embroque y el diestro de torear corriendo la mano con gusto. Cadencia y mando, ante un animal que por bravo, no fue fácil. Cuando tomó la espada comenzó un nuevo conato de indulto, que se materializó al seguir Esaú toreando y el animal respondiendo. De nuevo máximos trofeos simbólicos que paseó con el ganadero Ricardo del Río.

Al finalizar el festejo el subalterno Antonio Olivencia se cortó la coleta y se retiró de la profesiónAl finalizar el festejo el subalterno Antonio Olivencia se cortó la coleta y se retiró de la profesión - Foto: Mario Gómez