Visto bueno a la división horizontal de Santa Úrsula

J.S.
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Interior de la iglesia del convento de Santa Úrsula. - Foto: David Pérez

En una de las partes se incluye la iglesia, la sacristía y los coros bajo y viejo y, en otra, el resto de las dependencias conventuales. En ningún caso se autoriza el cambio de usos. Si se quieren cambiar, habrá que presentar un Plan Especial

La Comisión Especial del Casco histórico de Toledo ha informado a favor de la división horizontal del convento de Santa Úrsula de acuerdo a la propuesta presentada en su día por la comunidad de las Madres Agustinas. Con anterioridad, tanto la Comisión como el Ayuntamiento de Toledo rechazaron la pretensión de la Congregación de segregar el convento de la iglesia «porque haberlo autorizado hubiese supuesto la desmembración de un monumento único declarado Bien de Interés Cultural».
La propuesta, que está pendiente de aprobación definitiva por la Junta de Gobierno Local, señala que la división horizontal debe incluir, de una parte, la iglesia, el coro viejo, el coro bajo y la actual sacristía. El resto de las dependencias del convento quedarían integradas en una segunda parte. Una tercera estará integrada por una vivienda anexa al convento.
La diferencia entre una segregación y una división horizontal es significativa. La segregación supone inscribir en el registro y en el catastro como elementos inmobiliarios independientes partes que antes formaban una unidad, mientras que la división horizontal es el régimen por el que se rige un único edificio que cuenta con varias unidades inmobiliarias que además comparten zonas en común. De hecho, la resolución de la Comisión Especial del Casco histórico «no autoriza la división física de los espacios citados»
Los matices no son baladíes si como sospecha la Junta de Comunidades detrás de esta operación está la decisión de convertir la zona conventual, excluida ya la iglesia, los dos coros y la sacristía, en un nuevo hotel de lujo en el Casco histórico, proyecto que debería pasar por Patrimonio para su autorización o denegación.
 A este respecto, el Ayuntamiento de Toledo asegura que no existe ningún proyecto presentado pero recuerda que la propia resolución de la Comisión Especial manifiesta de forma expresa que la autorización de la división horizontal «en ningún caso puede dar a entender que comprenda el cambio de uso del inmueble», explica Teo García, concejal de Urbanismo.
plan especial. Si la propiedad del inmueble quisiera proponer un cambio de uso, necesario para reconvertir la zona de celdas y otras estancias del convento en un establecimiento hotelero, no tendrá más remedio que presentar un Plan Especial. «Este requisito es necesario desde la aprobación el año pasado de la modificación puntual número ocho del Plan Especial del Casco histórico de Toledo», explica el edil de Urbanismo.
El apartado tercero del artículo 123 explica que para la implantación de nuevos usos terciarios comerciales, terciarios hoteleros, o apartamentos turísticos, que cuenten con más de mil metros cuadrados de superficie construida en un mismo inmueble, se requerirá la presentación de un Plan Especial, antes del otorgamiento de la licencia de obras, que deberá justificar la adecuación del nuevo uso al edificio y al entorno urbano. Además, se deberán aportar los siguientes estudios: uno de tráfico y accesibilidad para reducir el impacto de la nueva instalación y otro de ruidos como consecuencia de la implantación del nuevo uso.
Una vez presentado el Plan Especial, el Pleno del Ayuntamiento de Toledo tendrá la última palabra, aunque antes habrá de pasar por la Comisión de Urbanismo y sacarlo a información para que cualquier persona  o entidad pueda presentar alegaciones.
Precisamente, el concejal de Urbanismo, Teo García, entiende que el hecho de que los conventos «se queden si su comunidad religiosa condiciona su mantenimiento», pero entiende que las solución a esta problemática debe ser coral. «La respuesta la tenemos que dar de forma conjunta el Estado, las comunidades autónomas, los ayuntamientos y la Iglesia, en un proceso de diálogo permanente con entidades culturales y de defensa del patrimonio como la Real Fundación de Toledo o la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias históricas de Toledo y asociaciones vecinales y ciudadanos». Por ejemplo, la Real Fundación se encuentra, en estos momentos, cartografiando los conventos del Casco.
En todo caso, García tiene que claro que, en cualquier caso,  debe «mantenerse la integridad de los monumentos». Ysugiere que los usos se podrán diversificar pero siempre primando los «comunitarios, culturales y sociales». «A modo de ejemplo, por qué no pueden disfrutar los ciudadanos de algún huerto de convento», se pregunta el edil de Urbanismo.