Solo circula el miedo por las calles de Agen

Sébastien Bouchereau/Agen
-

La ciudad de Agen, situada en el suroeste de Francia y hermanada con Toledo desde 1973, se ve afectada relativamente por el coronavirus. La crisis sanitaria es manejable con tan solo cinco muertos, pero la económica resulta una catástrofe

La ciudad de Agen (331.000 habitantes), hermanada con Toledo desde 1973, vive la crisis del coronaviruscomo todas las ciudades de Francia: en la era de la contención. El 17 de marzo, cuando sonaron las campanas de la iglesia al mediodía, todos sabían las instrucciones dadas unos días antes por el presidente de la República, Emmanuel Macron. Tuvieron que quedarse en casa, sin saber cuánto tiempo, porque el coronavirus se estaba propagando muy rápidamente por el país. En su discurso, con ecos bélicos, el presidente había dejado caer dos frases aún en la memoria: «Estamos en guerra»; «Quédate en casa».
El coronavirus apareció con bastante rapidez en la región de Agen. Algunas personas que regresaron del este de Francia, donde habían participado en una misa evangélica multitudinaria, regresaron a sus hogares infectados a fines de febrero. Pero estos casos habían estado bien aislados. Sin embargo, en la región de Nouvelle-Aquitaine (de la cual Burdeos es la capital, a 100 kilómetros de Agen), Lot-et-Garonne iba a seguir siendo el primer departamento afectado por el número de casos de Covid-19, durante varias semanas.
17 de marzo al mediodía. Ese martes todos se van a casa. Un día antes de que se anuncie la declaración de alarma en España, todas las escuelas están ya cerradas. El sábado siguiente, los cafés y restaurantes deben cerrar. Las elecciones municipales se celebran ese domingo con una abstención electoral récord: la gente teme contraer el virus. Dos días después llega el confinamiento. ¿Quién se acuerda ya de que el alcalde de Agen fue reelegido?
El confinamiento en Agen deja imágenes parecidas a las de cualquier ciudad española.El confinamiento en Agen deja imágenes parecidas a las de cualquier ciudad española. - Foto: Morad CherchariLa vida empieza a cambiar y tienes que viajar con un permiso para moverte. La policía patrulla e impone multas (135 euros) si el motivo del viaje no es válido. Supermercados, panaderías, quioscos, farmacias, consultorios médicos permanecen abiertos. A pesar de esta actividad vital, la vida diaria desaparece. Agen se duerme y apenas quedan transeúntes.
El encierro se respeta y los vecinos de Agen comienzan a usar mascarillas, aunque sufren el problema de desabesticimiento que se ha hecho global. El Estado las reserva para el personal sanitario y muchos empiezan a hacerse sus propias mascarillas con tela.
Una gran parte de los trabajadores y funcionarios públicos no tienen que acudir al trabajo. Se quedan en casa con los niños, que siguen las clases online. Otra parte de los trabajadores (una minoría)  teletrabajando desde casa. Policías, basureros, enfermeras, cajeros de supermercados, camioneros, etc., aparecen mientras tanto  hoy como héroes porque aseguran la continuidad del país. También los agricultores, que garantizan el abastecimientos de una sociedad confinada.
Los balcones están llenos de vida.Los balcones están llenos de vida. - Foto: Jean Michel MazetEconómicamente, la crisis es terrible. Agen es la ciudad principal en un departamento rural, muy agrícola, dedicado principalmente a la producción de fruta. 
A medida que los principales mercados están cerrados, los productores se resienten, incluso si los  minoristas intentan absorber los productos, siendo fuerte la demanda de los consumidores. Agen no tiene una gran industria, su tejido económico está formado principalmente por artesanos, pequeños comerciantes. En eso reside el encanto de nuestra ciudad y su próspera hostelería literalmente se ha derrumbado. El 100% de los negocios  del turismo están cerrados. Los restaurantes, las cafeterías. El daño será considerable y la economía de la localidad se transformará, porque la ciudad que se destacó por su cordialidad y la gran cantidad de restaurantes hoy está parada.
Los profesionales, después de dos semanas de encierro, se han organizado y entregan a domicilio, las encargos se están multiplicando ahora, sin olvidar el comercio electrónico. Estos métodos, que no se desarrollaron realmente antes de la crisis, ahora están cogiendo fuerza y permanecerán después. Porque habrá un después. Pero ¿cuando ?
Zona habilitada para hacer test rápidos a la poblaciónZona habilitada para hacer test rápidos a la población - Foto: Morad CherchariSe advirtió el 17 de marzo, que el confinamiento de la población duraría hasta el 15 de abril. Pero como la epidemia continúa su camino macabro en el país, el Estado decidió posponer «la liberación» hasta el 11 de mayo. Aunque el «desconfinement» ya parece estar preparado. Las autoridades quieren reabrir negocios, pero buscan limitar los riesgos para la salud. La idea es promover una recuperación económica para limitar la «rotura», mientras se protege a los empleados y consumidores. Ecuación muy complicada.
El impacto sanitario. ¿Y en términos de salud? Los primeros casos llegaron temprano en Agen, pero está claro que el virus no hizo demasiado daño. En Francia, las regiones más afectadas son las del Este, Norte y París. Nueva Aquitania se ha preservado bastante. Sus hospitales incluso reciben a pacientes de las regiones más afectadas, para aliviar sus servicios médicos.
Hasta el 23 de abril, el número de muertos era de 21.856 en Francia: 13.547 pacientes murieron en hospitales y 8.309 en residencias de ancianos y otros establecimientos socio sanitarios. En Nueva Aquitania, se han registrado 4.387 casos desde el comienzo de la epidemia y se han reportado 277 muertes. En Agen, 36 personas se encuentran actualmente hospitalizadas. Cinco personas han muerto desde el comienzo de la crisis del coronavirus, unas cifras que tienen poco que ver con las que se están registrando en la ciudad hermana de Toledo.
El número de muertos en Agen asciende a cinco.El número de muertos en Agen asciende a cinco. - Foto: Morad CherchariPor lo tanto, la situación es relativamente estable, incluso si uno parece estar bailando en un volcán. Nadie está aquí inmune a un brote epidémico, y los gestos de protección (lavado de manos, distancia de seguridad) siguen siendo más rigurosos que nunca. Actualmente, las ciudades están comprando miles de mascarillas, para que todos los ciudadanos puedan disponer de ellas el 11 de mayo, la fecha del  la hipotética salida de l confinamiento.
Todas las celebraciones se han cancelado al menos hasta el 15 de julio, por lo que la fiesta nacional del 14 de julio no se celebrará este año y será probablemente la primera vez en la historia de la República Francesa que ocurra algo así.
El festival musical Pruneau se celebra en Agen  a finales de agosto y toma todo el centro de la ciudad. Esperamos recibir allí como cada año una delegación de Toledo, siendo nuestros amigos españoles fieles a la celebración de este gran festival popular. Tenemos buenos recuerdos de su visita anterior, en noviembre de 2019, durante la gran exposición dedicada al pintor Goya. Pero aquello ha quedado ya muy lejos. La amistad franco-española había demostrado entonces toda su fuerza. Esta amistad es sólida y será más fuerte que el coronavirus. Este es nuestro deseo desde el periódico ‘Le Petit Bleu’.


Más fotos:

Largas colas para entrar en los centros comerciales.
Largas colas para entrar en los centros comerciales. - Foto: Jean Michel Mazet
La Policía patrulla por las calles de agen.
La Policía patrulla por las calles de agen. - Foto: Morad Cherchari
La catedral de Agen, como la de Toledo, también está cerrada.
La catedral de Agen, como la de Toledo, también está cerrada. - Foto: Jean Michel Mazet