Embarazadas a puerta cerrada

Marta García
-

La pandemia y las medidas de confinamiento añaden, dudas, miedos y cambios en la asistencia sanitaria de mujeres en gestación. El Sescam cuelga en la web consejos para evitar contagios

Embarazadas a puerta cerrada

«Da un poco de cosa tener que ir ahora a un hospital». Ana, embarazada de casi seis meses, se presentará dentro de unos días en el Virgen de la Salud para que le hagan la prueba de la glucemia, un análisis rutinario que suele practicarse entre las semanas 24 y 28 para valorar los niveles de glucosa en sangre y prevenir o diagnosticar la diabetes gestacional. Esa cita sigue en pie a pesar de que la actividad asistencial del Sescam se ha reducido notablemente por la pandemia, y obliga a las embarazadas a permanecer en un centro hospitalario varias horas.
«Me preocupa tener que pasar mucho tiempo en el hospital cuando sigue habiendo muchos casos de coronavirus, pero espero que hayan tomado medidas de seguridad y de distanciamiento para evitar riesgos». Ana no suele pensarlo mucho aunque se acerca la cita y lo lleva con sentido del humor, un don que explota desde hace muchos años en su vida habitual, pero su marido lleva días diciendo que ese día irá al hospital como un astronauta, «cubierta de plástico de arriba a abajo» por si acaso.
La gestación en estos momentos también suele resentirse con el confinamiento por la falta de paseos y la obligación de permanecer en casa, pero Ana lo lleva bien y no para con su hijo de dos años. Su embarazo avanza con normalidad y todos están muy ilusionados con la llegada de una niña a finales de julio, cuando el calor suele asfixiar Toledo desde primeras horas.
Lo único que nota Ana es que ya no se tiene que desplazar al centro de salud y es la matrona la que llama por teléfono para comprobar cómo va el día a día de las embarazadas y recordar que pueden llamar ante cualquier duda o desplazarse a Urgencias si tienen síntomas preocupantes. Ella está viviendo la tranquilidad que suele dar un segundo embarazo, aunque de vez en cuando también es más consciente de los riesgos que pasan más desapercibidos en el primero. 
Quizá lo único que le preocupa algo más sea el parto, aunque todavía quedan bastantes semanas y prefiere no pensarlo. «Me han comentado que ahora con el coronavirus tienes que parir sola y no dejan entrar a tu pareja». Pero espera que en verano el virus esté más controlado. «¿A ver si voy a tener que dar a luz en casa como hacían las abuelas?», bromea. Aun así, más adelante irá preguntado esta y otras dudas que vayan surgiendo. 
asistencia sanitaria. El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) dispone de información en su página web y un apartado específico para embarazadas para intentar resolver una de las preguntas más repetidas a lo largo del último mes. ¿Se puede transmitir el virus al bebé? Aunque en algunos medios de comunicación se han publicado algunos casos excepcionales, las autoridades sanitarias se apoyan en distintos estudios sobre el coronavirus en embarazadas que se han realizado hasta la fecha y «siguen sin relacionar el contagio entre madres y bebés». Además, en la web del Sescam se insiste en que «los últimos datos de estudios procedentes de China indican «que no parece que esta infección viral se transmita de madres a hijos».
Pese a todo, el Ministerio de Sanidad sí ha incluido a las embarazadas en el grupo de riesgo, como figura en el último informe técnico de finales de marzo destinado a los profesionales a pesar de que apenas hay datos sobre ello y «las neumonías en las pacientes embarazadas no parecen ser más grave que en el resto de población  y «no hay evidencia de la transmisión intrauterina del SARS-CoV-2 en mujeres que adquieren la infección durante el tercer trimestre de embarazo». 
En cualquier caso, el Sescam  recomienda a las embarazadas que adopten las medidas generales marcadas para todos, es decir, el lavado de manos frecuentes444, la desinfección de superficies, evitar el contacto con personas que presenten síntomas, no compartir utensilios, mantener la distancia de seguridad y el resto de medidas que vayan recomendando las autoridades sanitarias en las próximas semanas.
natalidad. Los nacimientos no entienden de pandemias. A pesar de que resulta complicado conocer datos sobre la natalidad en Toledo el mes pasado, desde que se inició el estado de alarma, es posible que las cifras de alumbramientos se acerquen a las del mismo periodo del año pasado, con lo que en la provincia de Toledo han podido nacer más de 450 bebés a lo largo de marzo. En estos momentos, los registros civiles únicamente publican las licencias de enterramiento a pesar de que están tramitando las inscripciones de natalidad con normalidad. 
Por tanto, la fuente más cercana, el Instituto Nacional de Estadística (INE), únicamente tiene contabilizados por semestres  los nacimientos de enero a junio del año pasado y refleja que en Toledo capital hubo 350 alumbramientos, una buena cifra teniendo en cuenta que la natalidad tiene echado el freno en los últimos años en España y en el resto de Europa.
Ana no está pendiente de los números y prefiere vivir su embarazo en casa sin el martilleo de las cifras de infectados, hospitalizados, dados de alta y fallecidos por el coronavirus. Está tranquila y aunque le hubiera gustado pasar el embarazo de otra manera, sobre todo, saliendo a la calle, es paciente, no cuenta los días, intenta sacar partido de la situación y entretenerse de vez en cuando con un bingo virtual con los vecinos para calmar de paso el mono del aislamiento.