«A nivel municipal se deberían revisar los costes y adecuarlos al volumen de actividad actual»

S. Jiménez/Toledo
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¿Qué le parece la polémica que se ha abierto sobre el IBI y la revisión catastral?
Está claro que las viviendas han bajado estos últimos años muchísimo, que la valoración catastral se hizo cuando estaban en alza y  si las viviendas han bajado, el valor catastral también deberá hacerlo, y en consecuencia del mismo modo el IBI.
El valor catastral se debe corregir, adecuarlo a los precios actuales, y de acuerdo a eso se tiene que poner el IBI.
En su día, y con motivo de la aplicación de la tasa de basura, que también va en relación al IBI, ya manifestamos nuestra oposición a la forma en que se hizo y a las prebendas que se dieron a la Federación Empresarial Toledana, con las rebajas planteadas para las empresas, a algunas hasta el 60%. Ya dijimos entonces que había locales que se habían dado un valor excesivo, probablemente la Federación tenías sus razones, lo había expuesto al Ayuntamiento, y también fue con el tema de la basura.
El tema del IBI es más complejo, pero se debe tratar a todos por igual.
Eso va a suponer, lógicamente, un menoscabo en los ingresos para las arcas municipales, pero tendrán que adecuar también los presupuestos a los ingresos que se tienen.
Esa disminución de los ingresos municipales, también debe conllevar una reducción de los gastos. ¿De dónde cree que se debería recortar?
Tal como están los tiempos, que los ingresos han bajado de manera tan importante, sobre todo debido a la baja actividad económica de las empresas,  y  los obligados ajustes por todos los lados y en todos los sectores, como  los recortes en las ayudas a las asociaciones vecinales y otros colectivos, quizás  no  estaría mal que a nivel municipal se revisasen los costes y se adecuasen al volumen de actividad que en estos momentos se está generando.
Ahora que es el momento de elaborar las ordenanzas fiscales y el presupuesto para el próximo año, ¿considera que las asociaciones de vecinos deberían poder participar en ello?
Se tendría que dar el tiempo suficiente para que las asociacioenes pudieran manifestar su posición sobre en qué se debería gastar el dinero. Claro que nos gustaría, pero también tenemos claro que no va a ser así. El año pasado no salió ninguna de las propuestas o sugerencias que hicimos, no van a ninguna parte.
¿Cree que no se le da la importancia que debería tener al movimiento vecinal?
Aparentemente hay una participación, pero llevamos muchos meses que no nos cita el Ayuntamiento para nada. A parte de los presupuestos participativos, sería también muy interesante poder contar con una planificación sobre cómo transmitir al Ayuntamiento las necesidades que vamos teniendo en cada momento en los barrios. La Línea Verde está bien, pero en ella tienes el mismo trato que tiene cualquier vecino, y no es que se reivindique más, pero entendemos que una asociación es algo más, porque se está preocupando del barrio de manera general. Deberíamos tener una línea diferente.
¿Más directa con los concejales de cada área?
No, incluso al servicio correspondiente. Entendemos que las asociaciones están para otra cosa, no para ir dando partes de servicio, si se ha roto un sistema de riego o es necesario podar un árbol. Deberíamos podernos sentar con alguien del Ayuntamiento para planificar todo este tipo de cosas. El movimiento vecinal no solamente no está ganando espacio, sino que lo está perdiendo.
El 80% de los problemas que tienen los barrios se los transmiten las asociaciones al Ayuntamiento. Lo tiene muy fácil, pero no están aprovechando los recursos que tiene a su disposición.
Una recopilación de actuaciones de la que en muchas ocasiones se da cuenta en las juntas de distrito. ¿Cree que estos órganos están para eso?
No se puede decir que las juntas de distrito no sirvan para nada, pero no dan los resultados que podrían rendir. Está claro que deben cambiar. Sabemos que el concejal, Antonio Guijarro, manifiesta su interés en buscar el cambio, pero tampoco tiene claro cómo hacerlo.
A las juntas de distrito se llevan muchas cosas que se podrían solucionar de otra manera, como por ejemplo a través de la línea verde o el buzón del ciudadano.
Las juntas de distrito deberían servir para tratar temas de organización de los barrios, y quizás tampoco sería que las juntas de distrito fueran todos los meses por sistema, puesto que a lo mejor hay meses que te tendrías que juntar dos veces y otros ninguna.
¿Serían partidarios de una organización en comisiones, como existe en la de Santa María de Benquerencia?
No creo. Lo que está claro es que el que la junta de distrito se reúna todos los meses la última semana del mes[la Centro-Norte], a veces puede ser necesario y otras veces no. Se pueden necesitar dos juntas en un mes y otras una o ninguna. El procedimiento actual no da los frutos que podría rendir.
¿Una alternativa para la Junta de Distrito Centro-Norte podría ser su división?
Está claro que hay muchas asociaciones, pero si se divide serían muchas juntas de distrito. Podría encajar, efectivamente que haya menos miembros y que se reúnan cuando sea realmente necesario, tanto a petición de las propias asociaciones como del Ayuntamiento o de los grupos políticos. Hay que optimizar los tiempos y los recursos.
Hace un año veían con preocupación el nivel de confrontación existente entre las administraciones y pedían entendimiento. Desde entonces parece que poco ha cambiado.
Es lamentable. Parece que, ya sea en el gobierno o en la oposición, se olvidan al día siguiente de llegar de que han sido puestos por los ciudadanos, y por tanto, el poder debe estar en nosotros y no en ellos. Están ahí puestos para dar un servicio a los ciudadanos, es por lo que cobran, y sin embargo se dedican a tirarse los trastos unos a otros, a parecer que uno defiende causas que en realidad no las está defendiendo y que vale todo menos preocuparse de lo que realmente necesita el ciudadano.
Estamos hartos de ver, por ejemplo al Grupo MunicipalPopular, decir que pasa esto y lo otro, y resulta que no están preguntando a las asociaciones ni a nadie, y si lo hacen, es a alguien partidista. En realidad no se están preocupando de las necesidades que tienen los barrios, les da igual y los ciudadanos no queremos eso. Cuando elegimos a alguien es para que gestione de la mejor manera los recursos que se ponen a su disposición a través de nuestros impuestos.
Son los gestores de la ciudad y se olvidan de que están puestos por los ciudadanos. Tendríamos que ser mucho más exigentes a la hora de exigirles responsabilidad sobre el cumplimiento de muchas de sus tareas.