Talaverano premiado por estudio sobre colesterol y alzheimer

Lola Morán Fdez.
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El trabajo de Mario Ballesteros García, que ejerce su labor en el centro de salud de Castillo de Bayuela, ha sido seleccionado entre más de 3.500 en el Congreso Nacional SEMERGEN

Talaverano premiado por estudio sobre colesterol y alzheimer

El doctor y médico talaverano Mario Ballesteros García, que ejerce actualmente su labor en el centro de salud ‘Sierra de San Vicente’ en Castillo de Bayuela, ha ganado el primer premio a la Mejor Comunicación Oral de Medicina Familiar y Comunitaria en el 41º Congreso Nacional SEMERGEN celebrado del 16 al 19 de octubre en Gijón.
El trabajo, titulado ‘¿Existe relación entre colesterol y Alzheimer?’, ha abordado la relación significativa entre estos dos conceptos. El estudio ha sido seleccionado entre más de 3.500 trabajos médicos. Junto a Ballesteros han participado facultativos de varios centros de salud de Talavera y comarca, como Juana María Machado, Rubén Serna, León Marín, Raquel Pérez, Yolanda García y Juan José Criado.
Para llegar a la final, el estudio liderado por Ballesteros ha tenido que superar cinco filtros hasta quedar seleccionado por el jurado junto a otros dos. De esos tres, el suyo fue el más votado por los asistentes a este congreso, donde recibió un 76% de los votos emitidos.
Durante cerca de un año, un equipo dirigido por Ballesteros ha trabajado en este estudio, en el que se aborda el colesterol «no desde el punto de vista cardiovascular, como se hace siempre», sino desde el punto de vista bioquímico. Ballesteros, quien recordó que el colesterol está en todas las células del cuerpo, explicó que los niveles de colesterol suelen descender en los pacientes que presentan Alzheimer. Este estudio se plantea los motivos de esta apreciación y trata de demostrar que esto sucede realmente así y por qué.
Entre las hipótesis que maneja este estudio está que bajar el colesterol a los pacientes con Alzheimer puede hacer que la progresión de la enfermedad sea más rápida, por lo que sostiene que en algunos casos podría ser recomendable la deprescripción de fármacos en estas demencias ya que la enfermedad en sí funciona como un medicamento que baja el colesterol y no necesitarían por tanto tomar dichos fármacos».
La hipótesis que pone sobre la mesa este estudio es que esto sucede porque el colesterol, como componente de la membrana neuronal tiene entre sus funciones la de mantener la forma de las propias neuronas y se sabe que en la enfermedad de Alzheimer la neurona se deforma siempre, por lo que el descenso acusado del colesterol en aras de un beneficio cardiovascular podría tener efectos en otros procesos. «A día de hoy es imposible bajar el colesterol solamente el que nos afecta para una cosa», indicó.
Ballesteros explicó que el colesterol, como parte integrante de la membrana de la neurona, juega un papel fundamental en la estabilidad de ésta.
Como resaltó Ballesteros, se trata en cualquier caso de hipótesis, puesto que para ser afirmaciones categóricas habría que hacer estudios con una base más amplia.
Estudio novedoso. Lo significativo de este estudio además es que se trata del primero que estudia de manera directa la relación entre colesterol y alzheimer desde el punto de vista bioquímico en lugar de cardiovascular. Fue iniciativa de Ballesteros a raíz de ver que pacientes mayores con alzheimer que acudían a su consulta presentaban niveles más bajos de colesterol que el resto. «Empecé a investigar y pensé que podía ser por esto, y quería ver si era verdad o no», explicó este médico talaverano, quien para desarrollar este estudio y demostrarlo científicamente solicitó la colaboración a compañeros de diferentes centros de salud de Talavera y comarca.
El estudio, realizado con una base de más de cien pacientes, se quiere hacer con una cifra aún mayor, para ver si la asociación entre colesterol y alzheimer se mantiene. Además, la intención es solicitar una beca para ampliar este estudio y poder comparar los tejidos de ratones con demencia con los de ratones sanos y ver cómo funciona el colesterol que hay en la neurona, independientemente de los vasos sanguíneos. Asimismo, Ballesteros pretende elaborar una tesis doctoral sobre este estudio y darle publicidad.
En el caso de que se demostrara científicamente lo que plantea este estudio, «se podría replantear el tratamiento del alzheimer». «Hay varias dianas terapéuticas cuando tratas un alzheimer y a lo mejor habría que buscar otros objetivos, reorientar el tratamiento para intentar que funcione, porque el actual solo funciona en algunos casos, pero se puede mejorar mucho», explicó. Asimismo, a la hora de la deprescripción, se podría ajustar la medicación a los pacientes.
En líneas generales, este estudio «amplía el margen terapéutico del alzheimer», para el que existen tratamientos que ralentizan su avance pero en ningún caso se aborda desde el punto de vista del colesterol. «A lo mejor la solución está ahí», dijo, «quizá el tratamiento efectivo tendría que respetar el colesterol que hay en la neurona».