May logra el respaldo de Merkel y Macron a una prórroga

Agencias
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May logra el respaldo de Merkel y Macron a una prórroga - Foto: IAN LANGSDON

La 'premier' recibe el aval de Alemania y Francia para que se extiendan los plazos y se evite un Brexit abrupto, siempre que Londres presente un plan creíble para justificar la prolongación

 

Consciente de que las posiciones de Alemania y Francia son determinantes en cualquier votación en el seno de la Unión Europea, la primera ministra británica, Theresa May, buscó ayer en ambas naciones el respaldo de sus homólogos a sus aspiraciones de conseguir una prórroga a la fecha del Brexit. Fue en una minigira exprés que llevó a la mandataria a Berlín y a París, horas antes de que los líderes del bloque se posicionen hoy sobre la posibilidad de extender los plazos.
Aunque los dos encuentros se cerraron sin declaraciones oficiales, un participante en la cita de May con Angela Merkel filtró que la canciller alemana habría considerado posible retrasar el divorcio varios meses, «hasta principios de 2020», un tiempo bastante más amplio que el que reclama la premier, el 30 de junio.
Eso sí, Merkel habría puesto «condiciones» a esta prolongación de los tiempos, como la obligación de que el Reino Unido participe en las elecciones europeas de mayo.
Con el mismo objetivo de evitar un Brexit duro el próximo viernes, el presidente francés, Emmanuel Macron, recibió horas después a la dirigente conservadora. Una cita tras la que tampoco hubo declaraciones, pero sí se confirmó desde el Elíseo que el mandatario galo mantuvo su postura de supeditar cualquier prórroga a la presentación de un plan alternativo y creíble que la justifique y cuente con el respaldo de la mayoría de la Cámara de los Comunes.
Así, el portavoz del jefe del Estado indicó que el liberal no se opone por sistema a un retraso de la separación, pero quiere «garantía». Y, además, le parece «demasiado» la extensión de hasta un año que plantean algunos socios como Irlanda o el propio presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
La intención de Macron es, agregó, que la UE no sea «rehén de una crisis política» en el Reino Unido.
Tras estos respaldos condicionados de los dos principales mandatarios comunitarios, May se enfrentará hoy a la decisión final de los Veintisiete, a los que tendrá que convencer de que es necesaria una extensión de los plazos hasta el 30 de junio para que ella pueda seguir negociando en Londres con la oposición y conseguir que el Parlamento británico apruebe el Tratado de Retirada firmado el pasado mes de noviembre.
Una prórroga que fue aprobada ayer por la tarde por la Cámara de los Comunes por 420 votos a favor y 110 en contra.
El jefe negociador europeo del Brexit, Michel Barnier, apuntó que un acuerdo entre conservadores y laboristas daría sentido al retraso y consideró que de ese diálogo -ahora mismo sin avances- puede surgir una petición para plantear ese retraso. El contexto es «grave y complejo» y le corresponde a May indicar la hoja de ruta, destacó Barnier, con la esperanza puesta en que el diálogo entablado con los laboristas «dé lugar a resultados positivos que permitirán construir por fin una mayoría positiva en torno al acuerdo de retirada».
cooperación sincera. Entre tanto, Tusk insistió en que planteará a los líderes de la UE aceptar una prórroga «larga», como máximo de un año, durante la que el Reino Unido deberá mantener una «cooperación sincera» como «Estado miembro saliente». El polaco se hizo eco de la preocupación de varios países sobre los «riesgos» que entrañaría para el funcionamiento del bloque una «presencia continuada» del país anglosajón como país que va a salir del club comunitario, en un momento de «decisiones clave» sobre el futuro de la Unión.
Para hacer frente a esos retos, Tusk subrayó que serán necesarias «varias condiciones», como no reabrir el Tratado de Retirada, no comenzar a negociar la futura relación (solo la declaración política que acompaña el pacto de salida) y que el Gobierno de Londres coopere de buena voluntad teniendo en cuenta su posición, aunque siga siendo un Estado miembro «con plenos derechos y obligaciones».
«En cualquier caso, el Reino Unido podría revocar el Artículo 50 (del Tratado de Lisboa, con el que solicitó su marcha) en cualquier momento, como ha dicho el Tribunal de Justicia de la UE», recordó.
Asimismo, añadió que si la nación siguiera en el grupo pra el 23 de mayo, tendría la obligación legal de participar en las elecciones europeas, algo que hará saber a los Estados, que ya se habían repartido los euroescaños británicos.