Dos detenidos por el robo de 3.500 kilos de cable de cobre

A.M.
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A principios de octubre, Asaja alertó del robo de cable de cobre en una cooperativa de aceite y en una orujera. Aún sigue la investigación sobre la procedencia concreta de lo robado

Dos detenidos por el robo de 3.500 kilos de cable de cobre

La Policía Nacional ha detenido en Madrid a dos personas como presuntos autoras del robo de 3.500 kilos de cableado de cobre. En la operación los agentes lograron recuperar la totalidad del material, para posteriormente hacer entrega a sus propietarios.
Según informan desde la Policía Nacional, el metal fue sustraído de las instalaciones de varias empresas y fábricas, algunas de ellas ubicadas en la provincia de Toledo, las cuales tuvieron que renovar el cableado así como hacer frente a los desperfectos ocasionados por el hecho. Además se han incautado tres armas largas que previamente habían sido robadas.
Aunque la investigación sobre la procedencia del cable de cobre sigue su curso, hay que recordar que a principios de mes una cooperativa de aceite en Navahermosa y  una orujera en Los Navalmorales fueron objeto de la sustracción de todo el cableado de cobre, cuantificado en más de 3.000 kilos. Unos hechos que denunciaba Asaja para alertar a las cooperativas de la comarca de con el fin de prevenir hechos similares en sus instalaciones.
Desde una de estas empresas aún no han recibido comunicación oficial sobre si estas detenciones tienen relación con el robo que sufrieron.
  Las investigaciones realizadas por el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Fuencarral-El Pardo les llevaron a centrar la operación en una  zona donde supuestamente los responsables de los robos almacenaban el cobre sustraído. Tras las correspondientes labores de vigilancia, es allí donde localizaron una construcción y comprobaron que en su interior alguien guardaba gran cantidad de cableado junto con dos tijeras de corte y una cizalla, herramientas empleadas para la manipulación de ese metal.
Al identificar a los responsables de ese local, estos se enfrentaron a los agentes para emprender la huida. Finalmente fueron arrestados uno de ellos como presunto autor de un delito de robo con fuerza, atentado y amenazas graves, y el segundo varón como presunto autor de un delito de robo con fuerza, resistencia y desobediencia.
El metal robado pretendía ser vendido por kilos, obteniendo así un beneficio económico. Los robos de este material son perpetrados en instalaciones eléctricas, tendido, transformadores, catenarias o líneas telefónicas, y es frecuente que con ello se ponga en peligro el lugar por la manipulación de la instalación de este cableado.
Por otra parte, y también en el transcurso de la operación, la Policía Nacional se incautó de tres armas, dos carabinas y una escopeta de caza así como munición para todas ellas. Estas figuraban como sustraídas en Valmojado.