Todo listo para votar

I.G.Villota
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Papeletas, sobres, actas, urnas, soportes y cabinas llevan días distribuidos y preparados en los colegios electorales de la provincia. El trabajo de preparación arranca desde el mismo día que se convocan las elecciones

Víctor Martín-Albo es el responsable de que el electoral esté preparado en Toledo. Nos recibió este viernes en la sede de la delegación del Gobierno. - Foto: David Pérez

Toda historia tiene su intrahistoria. Y para que un espectáculo luzca, el buen trabajo va más allá de los actores. No podríamos calificar las elecciones generales como un espectáculo, al menos oficialmente, pero sí diremos que para que todo esté listo hay un trabajo previo de preparación importante. Víctor Martín-Albo es el responsable de la logística electoral en la provincia de Toledo. Junto a su equipo se encarga de que las papeletas, los sobres, las actas, las urnas, los soportes y las cabinas estén hoy en su sitio.
Este funcionario nos recibe en la sede de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha, en plena plaza de Zocodover, este viernes. Dice que todo marcha sin problemas, más allá de unas pequeñas incidencias porque algunos ayuntamientos han recibido menos material del que necesitan. Las deficiencias se subsanan ese mismo día.
El trabajo de preparación arranca desde la publicación en el BOE de la convocatoria electoral. En ese momento se dirigen a los ayuntamientos para que les informen de cuánto material pueden reutilizar de anteriores procesos electorales, principalmente sobres y actas. Algo que se empezó a hacer en 2004.
Almacén central logístico de las elecciones en Toledo, en una imagen de archivo de 2016.Almacén central logístico de las elecciones en Toledo, en una imagen de archivo de 2016. - Foto: David PérezEn esta ocasión, se reutilizará bastante material del pasado 28 de abril. «Así se evita fabricar de más al reutilizar el sobrante». Ocurre principalmente en las capitales de provincia o en poblaciones importantes y no en los pequeños municipios, donde la cantidad es insignificante y no merece la pena guardar de una vez para otra.
Normalmente se convoca un concurso público de urgencia para elegir la empresa que se encargará de la fabricación del material (sobres, papeletas...). En este caso, al ser una repetición electoral y contar apenas con 45 díasd para la celebración de los comicios, lo que ha reducido también la campaña, se ha optado por un proceso de emergencia y adjudicación directa. La empresa adjudicataria del  28-A se ha encargado también del 10-N.
En Toledo se han repartido unos 500.000 sobres del Congreso, 500.000 del Senado, 450.000 papeletas de cada candidatura, que son diez, es decir, más de cuatro millones, y del Senado se han fabricado 495.000. Aunque Víctor reconoce que la mayoría lleva el sobre preparado de casa. Costumbre.
Los ayuntamientos han recibido el material y son las administraciones locales quienes lo distribuyen por cada mesa en función del censo electoral.
Las dependencias de la Delegación del Gobierno guardan las urnas, cabinas y soportes. Y las papeletas y sobres se almacenan en el almacén logístico de Toledo, desde donde se distribuyen en las semanas previas.
Víctor explica que los ayuntamientos reciben el material electoral con antelación, pero se queja de que normalmente no abren las cajas hasta un par de días antes. «Eso hace que tengamos que ir a la carrera si falta algo».
Normalmente no se producen incidencias de relevancia, pero por si acaso, un total de siete vehículos  con sus respectivos conductores están preparados hoy por si hay que llevar material a cualquier mesa electoral de la provincia. Los coches están en Talavera, Torrijos, Orgaz, Illescas, Toledo, Quintanar y Ocaña, coincidiendo con las Juntas Electorales de Zona.
«Nos ha ocurrido que de pronto desaparezcan todos los sobres. En una pedanía nos pasó y hubo que actuar con rapidez», explica el funcionario.
Más de una hora. La ubicación es estratégica para que el material pueda llegar a cualquier punto de la provincia en menos de una hora, toda vez que habría que cerrar una mesa que lleve más de una hora sin el material necesario, sobres o papeletas, algo que nunca ha pasado.
Víctor cuenta que algunos presidentes de mesa se ponen nerviosos, y empiezan a llamar cuando perciben que algunos de los montones de sobres va bajando. Pero todo está medido. Hay papeletas de sobra, salvo que algún gracioso haga de las suyas.