Los forenses niegan que el acusado mató por la depresión

J.M.
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Los forenses niegan que el acusado mató por la depresión - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Los expertos descartan que influyera el abandono de la medicación dos meses antes

Los dos médicos forenses que efectuaron el levantamiento del cadáver de Cristina Martín el 5 de febrero de 2017 se entrevistaron con el acusado, José Rafael G. S., en la cárcel nueve meses después para completar su evaluación. Las conclusiones de los facultativos incluidas en el informe de imputabilidad del proceso debilitaron ayer en la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial la estrategia de la defensa porque los expertos aseguraron que el hombre actuó completamente consciente de sus actos y sin ningún factor que impidiera el control en el crimen de su esposa. «No es consecuencia de la depresión», vinieron a decir durante la exposición de esta prueba pericial del crimen de Mora.
Los forenses han tenido en cuenta que el acusado sufría una depresión aunque la última consulta aconteció tres meses antes de los hechos, pero han sopesado igualmente que no afrontaba ninguna patología sobrevenida, ni había consumido sustancias. «Era consciente de sus actos. Sabía lo que hacía», concluyeron los médicos sobre el comportamiento de José Rafael, quien estuvo ingresado por una depresión en febrero y en julio de 2016. Además, negaron la posibilidad de que dejar el tratamiento médico dos meses antes alterase su comportamiento.
Los médicos subrayaron que el acusado, quien se enfrenta a la petición de la Fiscalía de la prisión permanente revisable, se mostró «colaborador y atento» durante la entrevista y habló bien de su esposa, a quien consideraba «una víctima más» por su estado físico al padecer la enfermedad de Ménière. Así, descartan la posibilidad de que dirigiera incluso la irritabilidad propia de los depresivos contra su pareja.
Sí mostró «agresividad verbal» al referirse a los padres y a la hermana de la víctima, así como a los proveedores y clientes relacionados con el trabajo al frente de la empresa familiar de distribución de bebidas. De hecho, como mencionó en su declaración el acusado durante el primer día de juicio, atribuía su estado anímino a los problemas económicos de la empresa.
«No es característico que lleven a cabo hechos como la muerte de Cristina», señalaron sobre los depresivos los forenses, quienes abundaron en que resultan frecuentes las autolesiones. El acusado alertó en fechas anteriores con hacerse daño a sí mismo, pero sin dar el paso.