Fomento confirma que las empresas han renunciado a construir el remonte

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Fomento confirma que las empresas han renunciado a construir el remonte - Foto: Yolanda Lancha

Los pasos a dar a partir de ahora serán la resolución de contrato y la convocatoria de otro proceso de licitación de obra

La empresa pública Gicaman, a través de la Consejería de Fomento, confirmó ayer a La Tribuna que ha iniciado el expediente de resolución del contrato de construcción del remonte mecánico de Safont debido a que a las empresas adjudicatarias no les salen las cuentas después de la modificación del proyecto. El siguiente paso será volver a sacar la obra a licitación abierta a la competencia de las constructoras interesadas y que sea el mercado quien determine el precio final, a partir del establecido en el proyecto reformado. «Total transparencia», subrayan desde el departamento de prensa de la Junta de Comunidades.
La «construcción de remonte mecánico de acceso al Casco Histórico de Toledo ‘Miradero-Safont’ y adecuación urbana de la zona» fue adjudicada en noviembre de 2010 a la unión de empresas formada por ‘Dragados SA-Construcciones Antolín García Lozoya SA’ por 4.488.667 euros. Teniendo en cuenta que a esta cantidad hay que añadirle  entorno a ochocientos mil euros por el IVA «que debe soportar Gicaman» como promotora, el precio final fue considerado excesivo por los responsables políticos del PP que tras su llegada al Gobierno regional comenzaron un replanteamiento de la obra para reducir costes.
Tras eliminar la urbanización de la zona más próxima a la Estación de Autobuses, rebajar las calidades de los materiales que se van a emplear en el adecentamiento del resto del paseo hasta el acceso al remonte y mover de sitio el ascensor de manera que habrá que excavar menos en la roca, tanto en profundidad como en el hueco para hacer sitio a la caja del elevador, la factura se redujo hasta los 2,5 millones de euros.
El Ayuntamiento de Toledo dio el visto bueno a la modificación a final del pasado mes de enero y comenzaron de inmediato los trabajos de control arqueológico (que aún continúan) que se espera terminen la semana que viene para que sea Patrimonio quien diga si la obra tiene vía libre por el lugar escogido. De manera que parecía que todo estaba solucionado pero ha vuelto a surgir un problema que retrasará de nuevo la realización del acceso peatonal.
Lo venía avisando el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Rafael Perezagua, con su habitual indefinición sobre las dificultades a las que se refería, mientras que la oposición del PP se limita a pasar por encima del contencioso, achaca las dudas a las ganas de enredar de los socialistas y se reafirma, cada vez que se les pregunta, en que el remonte será «realidad» tarde o temprano. Y para preguntas «técnicas» remiten a Gicaman que, a su vez, desvía el caso a Fomento.
Queda un atisbo de esperanza ya que ayer mismo el alcalde declaraba en la Cadena Ser que la Consejería está a tiempo de renegociar con las empresas que aún tienen contrato en vigor. Según García-Page el problema se produce porque Gicaman hizo la modificación del proyecto sin contar en ningún momento con las constructoras que con el paso del tiempo no sólo han dejado de ganar sino que han entrado en pérdidas.
En este sentido hay que tener en cuenta que la oferta que presentaron ya era muy inferior al presupuesto de licitación fijado para el concurso (6.415.131 euros sin IVA) y que habían dado todos los pasos para comenzar la obra, con los consiguientes gastos.