El multipartidismo se ha impuesto

c. s. jara
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El mínimo para conseguir escaño en la provincia lo registró Podemos en diciembre de 2015, cuando lo logró con el 13,64 por ciento de los votos

El multipartidismo se ha impuesto - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

c. s. jara / toledo
Por segunda vez en la etapa democrática, el 28 de abril las urnas arrojaban un escenario multipartidista en la provincia de Toledo. En la legislatura más corta se repetía la entrada en el escenario político de cuatro opciones política, que se dio por primera vez con los comicios de diciembre de 2015. Los partidos que se autodenominaron como la nueva política irrumpían entonces en una provincia que hasta ese momento se había rendido al bipartidismo, con la excepción de las primeras elecciones de la democracia, cuando UCD, PSOEy Alianza Popular se repartieron los cinco escaños que correspondían a la provincia. El número de diputados por Toledo aumentó hasta los seis actuales en las elecciones de 2008, fruto del crecimiento de la población.  
Entre 1979 y 2015 el escenario se ha venido repartiendo entre dos fuerzas políticas, primero entre UCD y el PSOE y a partir de octubre de 1982 entre este último y el Partido Popular. Un partido que, por cierto, se ha impuesto en ocho elecciones, frente a cinco que ha ganado en la provincia el Partido Socialista. 
El umbral mínimo para conseguir un escaño en Toledo lo marcó Podemos en diciembre de 2015, cuando consiguió sentar a Gloria Elizo en el Congreso con un 13,64 por ciento de los votos. 
Los del 28 de abril fueron los peores resultados obtenidos por los ‘populares’ en su historia, si se dejan fuera las dos primeras elecciones democráticas, cuando en plena explosión de la UCD, el actual PP concurrió con las siglas de Alianza Popular (1997) o Coalición Democrática (1979). 
Para encontrar unos datos remotamente parecidos a los de abril hay que remontarse hasta 1982, el año de la histórica mayoría absoluta del PSOE que elevaba a Felipe González a la Presidencia del Gobierno. Con el que hasta el 28 de abril era el peor dato de su historia en la provincia, el PP consiguió dos diputados y obtuvo el voto del 33,50 por ciento de los participantes en aquellas elecciones. Ese era hasta ahora el suelo del PP, que en las últimas elecciones se rebajó a 87.001 votos, un 21,97 por ciento.
Por contra, el mejor resultado de los ‘populares’ se registró en los comicios de noviembre de 2011, cuando consiguió un abrumador 57,27 por ciento del electorado y superó los 220.000 votos. Esas cifras le dieron también el mayor número de diputados de su historia, ya que correspondían a sus siglas cuatro de los seis parlamentarios que se elegían en la provincia.  
Mientras, el PSOE recuperaba el 28-A el sabor de la victoria que no conocía desde 1993, pero se quedaba lejos de alcanzar su techo. Empataban a escaños, aunque con una diferencia de casi diez puntos a favor del PSOE y el 31 por ciento de los votos, algo más de 123.000 sufragios.
Se quedaba, no obstante, lejos  del hito de 1982, cuando registró el 47,11 por ciento de los votos. En 1986 y 1989 los datos se quedaron muy cerca de aquellos, al igual que en 1993, cuando con 44,60 por ciento de los votos y apenas dos décimas de ventaja sobre el PP se anotaba la que hasta el domingo había sido su última victoria electoral en la provincia.